La Hermandad de la Misericordia concluyó el pasado domingo los cultos en honor a la Virgen de la Piedad con motivo de la festividad de la Inmaculada Concepción. Unos cultos que dieron comienzo en la tarde del jueves con el primero de los días del Solemne Triduo.
Una jornada marcada por la Solemne Función que daba comienzo a las doce y media del mediodía y que estuvo predicada por el Rvdo. P. José Antonio Jiménez Cabello, Capellán del SARFAS, y que contó con el acompañamiento musical de la Coral de San Fernando.
Durante estos cultos la Virgen de la Piedad se ha expuesto en el altar mayor del templo, lugar que se ha completado con distintos enseres de la hermandad para dar mayor realce a esta celebración
La eucaristía finalizaba con el anuncio del acto que seguía minutos después, una exaltación a la Santísima Virgen como apertura de este ‘Año de gracia’ que han titulado los cofrades de la Misericordia en el que coinciden las bodas de oro de la bendición de su Titular mariana, el inicio de su entonces Junta Auxiliar y el nombramiento como hermandad sacramental.
Esta exaltación estuvo a cargo de la jerezana Inmaculada Cáliz, quien fuera, hace más de dos décadas, pregonera de la Santísima Virgen. La exaltadora estuvo presentada a los asistentes al templo pastoreño por el cofrade de la Misericordia, Manuel Jesús García Almarcha, que sirvió para conocer a fondo a la persona encargada de ocupar el atril.
Inmaculada Cáliz derrochó sentimiento y cercanía con la Virgen de la Piedad y la hermandad. Ahondó en la vinculación con la Hermana Cristina, llevó al transcurrir de la hermandad en la calle y se paró por algunos momentos ante la mirada de la Titular mariana de la cofradía en un final, por seguiriyas, antológico. Cerró la exaltación el cante de otro palo flamenco, por tanguillos, con el acompañamiento de la guitarra desde el coro del templo.
Durante toda la jornada la Virgen de la Piedad estuvo expuesta en Besamano, como de costumbre en esta jornada.








