El pasado viernes el imaginero cordobés Manuel Luque Bonillo presentó, a modo de conferencia, su propuesta imaginera para la ampliación del misterio de la Hermandad de la Columna de Alcalá de los Gazules.
El misterio propuesto por Luque Bonillo consta de tres figuras de talla completa, dos soldados romanos y un sayón. La escena se presenta distribuida en tres escalones, en el primero se encuentra la imagen del Señor de la Columna, como eje central de la escena y situado a la mayor altura, permitiendo así la máxima visibilidad de la imagen en los distintos ángulos en los que la contemplemos.
Entre el primer y segundo escalón por debajo del Señor se encuentran los verdugos ejecutando el castigo, situado a la izquierda del Señor, un soldado romano vestido con camisa con mangas remangadas,sobre ella, jubón a modo de coraza y botas de media caña con las vueltas simulando tela. La cabeza cubierta con un yelmo con plumas. Su rostro de gesto forzado, con barba y bigote grueso con las puntas hacia arriba, la torsión de su cuerpo acentúa la sensación de que va a descargar sobre Jesús un fuerte golpe, acentuado por el apoyo del pie sobre el escalón donde se encuentra el Señor.
A su derecha y un escalón por debajo, vestido con un calzón remangado sobre las rodillas, la camisa sobre la cintura y el pecho descubierto. Sobre su cabeza un turbante, con botas de media caña y vueltas de tela al igual que los dos soldados romanos. Se encuentra en actitud de azotar con fuerza al Señor,quedando reflejada la tensión contenida en el brazo izquierdo girado y el puño cerrado.
Frente al Señor, en la delantera del paso, arrodillado y en la cota más baja del misterio, se encuentra la tercera figura, un soldado romano que se encuentra anudando un haz de ramas de espino, vestido de igual manera que el otro soldado y de similares características formales, se encuentra con la mirada dirigida hacia el Señor como si se encontrara en diálogo con Él. La posición de esta imagen permite una mejor visión frontal de la imagen titular, su mirada nos conduce cuando lo contemplamos hacia la imagen del Señor Amarrado a la Columna.
Las tres imágenes dibujan un óvalo de tensión y violencia que rodea al Señor, que se muestra sereno, con una tremenda humildad y mansedumbre. Las imágenes han sido dispuestas, buscando el mayor protagonismo de la imagen del Señor pudiéndose ser contemplado desde los mayores puntos de vista posibles, quedando un conjunto equilibrado y armónico, siendo lo más fiel a la época en la que se realizó la imagen del Señor Amarrado a la Columna, tomando para ellos como referencia, pinturas y esculturas del siglo XVIII.
Esta propuesta deberá ser elevada a cabildo de hermanos para su aprobación en lo que sería un avance imaginero de gran importancia para esta localidad.






