La Iglesia de la Divina Pastora fue escenario, en la mañana de este domingo, de la tradicional celebración de la fiesta de la Candelaria, integrada en el desarrollo de la santa misa dominical y vivida con especial intensidad por la comunidad parroquial.
Durante la Eucaristía, fueron presentados ante la Santísima Virgen de la Piedad algunos de los niños bautizados en la parroquia a lo largo del pasado año, junto a los pequeños pertenecientes al grupo infantil de la Hermandad de la Misericordia, quienes protagonizaron una entrañable ofrenda floral a la venerada imagen mariana.
La disposición de la Virgen, situada de manera cercana a los fieles, favoreció un clima de recogimiento y proximidad que permitió a madres e hijos recibir su bendición, en un gesto cargado de simbolismo y devoción.
Como recuerdo de esta jornada, a cada uno de los niños se le hizo entrega de un escapulario carmelitano y de dos estampas: una de la Santísima Virgen de la Piedad y otra de la Hermana Cristina, para que las conserven como signo de protección y presencia espiritual.
La celebración, acompañada musicalmente por el Coro Parroquial, estuvo oficiada por el Rvdo. P. Luis Palomino Millán, párroco del templo pastoreño.







