Desde las cinco de la tarde y hasta las nueve de la noche el Heraldo Real ha estado en la casa de hermandad de los Servitas, en la calle San Esteban, recogiendo las cartas de los más pequeños que han querido acercarse.
En un trono real, exornado para la ocasión, esperaba el Heraldo Real que fue recogiendo, a cambio de golosinas, las distintas cartas con todo aquello que los más pequeños han pedido a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente.







