El cuadro del Voto a San José volvió al ayuntamiento. Y se ha materializado en un acto celebrado hoy en la Sala capitular del propio ayuntamiento en uno de los actos enmarcado dentro del 225 aniversario del Voto y patronazgo de San José sobre esta ciudad. La ceremonia marcó el regreso del cuadro del voto de San José, obra pictórica clave realizada por Francisco Javier Riedmeyer en 1801, que simboliza la fe, historia e identidad isleña. Un acto que ha querido evidenciar la importancia artística, histórica y devocional del cuadro, contextualizando su significado ante la epidemia de fiebre amarilla y su vínculo con las instituciones civiles, eclesiásticas y militares locales.
El acto se inició con los saludos y reconocimiento a las autoridades presentes, incluyendo a la alcaldesa Patricia Cavada Montañes, la delegada de Cultura Pepa Pacheco, y representantes del Consejo local de hermandades así como algunas hermandades de la ciudad. Esta reposición se lleva a cabo tras permanecer el mismo en otras dependencias municipales -en el anterior Museo municipal y que acoge las dependencias de la Delegación de Cultura en la actualidad- por las obras de rehabilitación en el ayuntamiento. Se destacó que el cuadro, un exvoto pictórico de acción de gracias, posee un valor emblemático para la ciudad. El acompañamiento musical al acto corrió a cargo del dúo Piano y Violín Eventos, interpretando Aleluya de Leonard Cohen, que otorgó un ambiente solemne y emotivo al inicio del evento.
El Hermano Mayor de la hermandad, Alejandro Leiva Rosa, aseguró que este aniversario del Voto y patronazgo ha querido desarrollar tres vías fundamentales: la relación con la Armada, la pedagogía del Voto a la ciudad y afianzar la relación con el ayuntamiento. No quiso pasar por alto el máximo representante de la hermandad el acuerdo adoptado con la alcaldesa de San Fernando en 2019 para la restitución del cuadro dentro del ayuntamiento, sacándose la espina clavada desde entonces de que solo fuera la regidora isleña la que se acordara en sus palabras de San José en el acto de entrega de la medalla al Consejo de hermandades hace ahora seis años.
Tras esto el hermano de esta corporación Diego José Ortiz Quintero realizó una extensa glosa sobre el cuadro, poniendo en valor su triple dimensión: artística, histórica y devocional. Una obra de Francisco Javier Riedmeyer, pintor neoclásico que residió en Cádiz a finales del siglo XVIII, el cuadro presenta una maestría técnica que incorpora influencias de Murillo, reflejadas en la delicadeza de la pincelada, la luminosidad y elementos angelicales. Además, se identifican personajes retratados como el vicario eclesiástico y el alcalde de la época. En su contexto histórico, la pintura representa la formulación del voto perpetuo a San José en 1800, cuando la ciudad enfrentaba la epidemia de fiebre amarilla, destacando el papel del santo como protector contra calamidades. Se enfatizó en esta reflexión la unión simbólica entre autoridades civiles y eclesiásticas, y la construcción de una identidad local respaldada por la devoción a San José, que fue declarado patrono canónico por el Papa Pío VII en 1802. El cuadro se reconoce así como un símbolo vivo de fe, historia y memoria colectiva en San Fernando.
La alcaldesa Patricia Cavada tomó la palabra para expresar la emoción y orgullo por este compromiso institucional y ciudadano que supone la restitución del cuadro a su lugar original. Destacó la importancia del voto para la identidad local y ensalzó la labor del hermano mayor Alejandro Leiva Rosa en la conmemoración de este aniversario. Subrayó que el cuadro simboliza la fortaleza, esperanza y agradecimiento frente a la adversidad, valores que deben guiar a la comunidad en el futuro. Asimismo, enfatizó la alcaldesa en la rehabilitación del ayuntamiento y su capilla, que ha permitido poner en valor el patrimonio histórico, artístico y religioso de la ciudad. Resaltó en su intervención que el edificio, con una historia relevante como sede constitucional y administrativa, se ha convertido en un recurso turístico de gran interés, donde ahora el cuadro puede lucir en un contexto histórico y solemne adecuado, en esa antigua capilla. Además, mencionó la recuperación de espacios como la prisión histórica, que atrae también a visitantes, fortaleciendo así la oferta cultural y patrimonial de San Fernando.
Para concluir el acto, el dúo Piano y Violín Eventos interpretó la pieza Panis Angelicus de Santo Tomás de Aquino, seguida de la Salve Josefina, obra instrumental de Juan Antonio Verdía, que solemnizaron el cierre de esta celebración solemne. La hermandad agradeció al Ayuntamiento y a la alcaldesa por hacer posible la recepción del cuadro coincidiendo con el aniversario histórico. Se realizan las fotografías oficiales junto al cuadro del voto.







