El pasado miércoles con motivo de la celebración del aniversario de las Cortes Constituyentes de 1810 en San Fernando se celebró el tradicional acto institucional en el Real Teatro de Las Cortes. Un acto que sirvió para entregar al cantautor Joan Manuel Serrat el XIV Premio Cortes de la Real Isla de León.
Un acto en el que se pudo ver, ya restaurado tras un proceso preventivo, uno de los paños filipinos que conforman una colección a la que se suman otros tres más. Solo se ha aplicado estas técnicas -a cargo de la empresa sevillana CYRTA- en uno de los de esta colección debido a la premura de tiempo de cara a la celebración del 24 de septiembre.
Los tratamientos -que se harán posteriormente sobre los tres restantes- se realizan sobre estos paños cuyas medidas generales son de 690 cm x 125 centímetros.
Este procedimiento consiste en un aspirado y microaspirado que se llevará a cabo con la finalidad de eliminar los depósitos de polvo y demás restos de suciedad superficial. Para ello, se emplearán aspiradores de potencia regulable que faciliten la eliminación de dichos depósitos. En caso de ser necesario, las zonas que se encuentren más debilitadas se protegerán debidamente a fin de evitar succiones durante el desarrollo del tratamiento.
Además se realizará el descosido del forro actual. Dadas las tensiones que está generando este soporte sobre el tejido principal de raso, se entiende necesario descoserlos para corregir estas deformaciones. Una vez finalizados los demás tratamientos se estudiará la posibilidad de reutilizar el forro, siempre y cuando lo dobladillos existentes nos permitan aprovechar una mayor cantidad de tela a fin de adaptarla a las dimensiones del paño antiguo.
También este proceso contempla una humidificación. Atendiendo a las arrugas y marcas por dobleces que se observan en varias zonas de sus superficies, se estima oportuno llevar a cabo este tratamiento cuya finalidad es la de hidratar las fibras constitutivas. Para ello se emplearán humidificadores por ultrasonidos mediante los cuales se aplicará vapor de agua desmineralizada.
Además también se llevará a cabo sobre estas piezas el alineado y corrección de deformaciones. Concluido el tratamiento anterior, y mediante el uso de cristales y pesos, se realizará dicha actuación a fin de corregir las arrugas ya citadas. Este tratamiento consiste, principalmente, en devolver la perpendicularidad a las tramas y urdimbres que constituyen el soporte textil de raso, de tal forma que, al hacer esto, se vayan corrigiendo las deformaciones que sufren en diversas zonas de sus superficies
Se colocará un refuerzo interno, una propuesta que se basa en la necesidad de preservar el extremo superior del paño de las tensiones que en la actualidad se generan cuando la pieza se adapta a las superficies que deben recubrir. Por ello, y para garantizar una
mayor estabilidad del conjunto se propone la colocación de un tejido refuerzo interno cuya naturaleza sea compatible con la del tejido original y, al mismo tiempo, sus características garanticen la viabilidad del uso que, a partir de ahora tendrá dicho tejido. Una vez colocado en el reverso del paño original, mediante los pertinentes puntos de restauración e hilos de seda natural, se pasarán a realizar las fijaciones que unan ambos estratos. Este refuerzo sobresaldrá a lo largo de todo el extremo superior del paño de forma que, tanto a la hora de manipularlo como de fijarlo a la mesa o superficie necesaria, el punto de anclaje lo sufra a partir de ahora el nuevo soporte y no el tejido histórico.
Por último este proceso de conservación textil plantea la fijación puntual de los desgarros de los extremos laterales superiores. Atendiendo a los desgarros presentes en los extremos laterales superiores, y con la finalidad de evitar que este daño se siga acrecentando, se fijarán puntualmente dichos desgarros. Para ello, se colocará por el reverso un tejido teñido expresamente de una tonalidad similar al original. Ambos se unirán mediante los pertinentes puntos de restauración, empleando para ello hilos de seda, teñidos igualmente.
Unos paños con historia
En cuanto a su historia, y hasta donde se conoce, dichos paños pertenecieron a la familia De la Herrán García de la Vega, la cual le daba uso como colgaduras de los balcones de su domicilio, sito en la Plaza de la Iglesia Mayor, en las solemnidades del Corpus Christi, principalmente.
Tras el fallecimiento de Mª Dolores De la Herrán García de la Vega, sus herederos vendieron dichas colgaduras a la Fundación Municipal de Cultura de San Fernando, siendo alcalde Antonio Moreno. Desde este momento se han venido empleando para exornar las mesas presidenciales en diversos actos políticos, así como los altares del Corpus.






