Analizar la obra, religiosa y profana, de Alfonso Berraquero es totalmente imposible. Así lo aseguró Francisco Aragón Poce al inicio de su conferencia con la que finalizaba el ciclo formativo del presente curso en el Consejo local de hermandades y cofradías.
Aún así, y por aproximadamente una hora, el médico y amigo personal del recordado artista, profundizó en su conferencia bajo el título ‘Alfonso Berraquero. Vida y obra del escultor imaginero isleño’ sobre su producción -especialmente imaginera- y su faceta más personal en una disertación que bien podría firmar el propio Berraquero García. Con la libertad de poder decir las cosas con nombres y apellidos, sin tapujos, pero ahondando en la esencia del aritsta, alejándose por momentos de la faceta cofrade y reocrdando, con anécdotas, su particular forma de vida.
Y es que abordar la obra de Alfonso Berraquero es casi igual de complejo que hacerlo sobre su vida. Aragón Poce -que fue presentado por el vocal del Consejo, Juan Sánchez Palacio- quiso comenzar con en una línea temporal hablando de su familia y orígenes así como su etapa formativa para llegar, más tarde, a hablar sobre su obra.
No fue una conferencia lineal, pues fue saltando en materias artísticas -que Alfonso Berraquero dominaba muchas de ellas- y también dando algunas pinceladas de lo que fue la calle Bonifaz no solo en lo artístico, sino también en lo social.
La conferencia no rehuyó de entrar en algunos aspectos que en ocasiones son, cuanto menos controvertidos, sobre la obra de Alfonso Berraquero como la intervención de la Virgen de la Caridad o su papel fundamental en intervenciones de restauración de otras imágenes o los encargos fallidos que no llegaron a ejecutarse.
Lo que fue, es libre, como lo fue Alfonso Berraquero toda su vida. Y quiso dejar algunos mensajes, importantes, que no se escaparon al auditorio que completaba una de las salas pequeñas del Centro de Congresos. Aragón Poce hizo justicia al hablar del entierro del recordado artista y como se despachó su sepelio «en menos de lo que se toma un café en una terraza».
También a la clase política a la que afeó, especialmente al equipo de gobierno encabezado por Patricia Cavada, su voto en contra de la creación del premio de escultura Alfonso Berraquero, así como la forma en la que se trata en la actualidad la inclusión de azulejos cerámicos en el centro de la ciudad, sobre esto Aragón Poce aseguró que «tuvo suerte Alfonso de no vivir con la corporación municipal actual, ya que la mayoría de sus azueljos están en el centro de San Fernando».
Tampoco esquivó entrar en el trato de su obra en la actualidad trayendo a colación de lo sucedido con los ladores de la Hermandad del Perdón de Cádiz un texto del Libro de los Reyes, sobre el juicio del Rey Salomón.
Una conferencia que abordó a Alfonso Berraquero desde distintos prismas, ante un público plagado de quienes lo conocieron en vida, y que disfrutaron de su amistad.
El acto finalizó con las palabras del presidente del Consejo, Eduardo Coto, y la entrega de un obsequio al conferenciante.







