La hermandad de los Estudiantes celebró un siglo de existencia este domingo 17 de noviembre con una procesión extraordinaria en la que el Cristo de la Buena Muerte y la Virgen de la Angustia recorrieron las calles de Sevilla en sus respectivos pasos de salida, desde la iglesia de la Anunciación, su sede fundacional, hasta la capilla de la Universidad, su templo actual.
En los días anteriores y debido al alumbrado de Navidad motivó una modificación en el recorrido de esta procesión, que comenzó a las cinco de la tarde y finalizó cerca de las once de la noche con la entrada del paso de palio. El cortejo con ambos pasos salió desde la Anunciación para seguir por Laraña, Plaza de Villasís, Martín Villa, Campana, O’Donell, Plaza de la Magdalena, Mendez Núñez, Plaza Nueva, Plaza de San Francisco, Hernando Colón, Alemanes, Cardenal Amigo Vallejo, Plaza de la Virgen de los Reyes, Plaza del Triunfo, Miguel Mañara, Plaza de la Contratación, San Gregorio, Puerta de Jerez, San Fernando, Lonja de la Universidad y entrar en su capilla.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda del Maestro Tejera tras el Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora del Águila, de Alcalá de Guadaíra, tras la Virgen de la Angustia.
El recorrido dejó estampas inéditas e inusuales en esta corporación ante una gran cantidad de cofrades que acudieron a la cita.







