El Cristo de San Agustín volvió a procesionar por las calles de Sevilla, una estampa que no se produce desde hace casi un siglo.
El crucificado de la Hermandad de San Roque, una de las devociones históricas de la ciudad, completó en la mañana del pasado domingo un recorrido de dos horas hasta la Santa Iglesia Catedral, donde quedó, para participar en la exposición Fons Pietatis, enmarcada en el II Congreso de Hermandades y Piedad Popular.







