La Hermandad de Columna como tantas otras que igualmente vivirán durante los próximos días las jornadas de lo que debería ser su salida procesional han tenido que reinventarse a marchas forzadas. Pero es que los cofrades son especialistas en esto. Y en Columna saben de esto también bastante.
Y es por ello que ante la imposibilidad de realizar la salida procesional pensaron en exponer a sus Titulares de manera extraordinaria, una forma de celebrar el Domingo de Ramos de una forma especial.
Y entre las ideas destacó la de realizar un altar extraordinario que durante el Domingo de Ramos -desde el mediodía- se ha podido contemplar en toda su magnitud. Lo conocíamos de días anteriores de este Domingo de Ramos pero ayer con las velas encendidas y los últimos retoques se pudo mostrar una forma muy precisa del sentido iconográfico de la hermandad.
Como decíamos un altar formado por Jesús Atado y Flagelado junto al conjunto escultórico que cada año le acompaña en el paso de misterio y la figura de San Pedro en modo de petición de perdón por las negaciones.
Desde las dos y cuarto del mediodía hasta bien entrada la tarde se sucedían en el exterior del templo largas colas de fieles que querían entrar y venerar de una manera extraordinaria a los Titulares de la cofradía del Domingo de Ramos.
La jornada tuvo momentos de oración con el Ángelus de las seis de la tarde, de convivencia con los cargadores y su ofrenda floral media hora más tarde y el momento para todos los hermanos a partir de las siete y cuarto de la tarde con una celebración eucarística.
En definitiva reinventarse y hacer cosas. Hacer de la necesidad, virtud.






