El Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz ha inaugurado este miércoles un nuevo curso de formación cofrade. En esta edición, el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué Huerto, ha sido el encargado de ofrecer la conferencia inaugural en la iglesia de Santiago.
Bajo el título «Recuperar las raíces de nuestra fe en Jesucristo», el prelado de la Diócesis de Málaga disertó sobre la importancia, en el siglo XXI, de volver a las raíces del cristianismo para tener presente al Hijo de Dios. Sus palabras llevaron a los participantes a reflexionar cómo viven el cristianismo hoy, con elementos más superficiales, dejando a un lado los verdaderos valores que nos transmitió Jesús y que nos dejó para siempre. Monseñor Satué se centró, además, en las hermandades y cofradías y en cómo se vive en Andalucía la Semana Santa, que vive la dicotomía entre lo religioso y lo cultural. Destacó del cofrade su sentimiento de pertenecer a la Iglesia, y de ahí las corporaciones deben tener la obligación de abrir sus puertas a todos y acoger a todos, sean gays, divorciados, niños o una beata. No debe haber distinción ni discriminación. El obispo de Málaga señaló que las hermandades deben de servir como vehículos anunciadores del mensaje de Jesús, de su Evangelio. Pero nunca dándole sentido de espectáculo, sino que debe prevalecer la Liturgia a pesar de la música o la estética.
Las cofradías deben también ser el nexo con la Comunión de los católicos, y no dejar en su segundo plano participar de la Eucaristía. Monseñor José Antonio Satué también destacó el papel de las hermandades ayudando a los que más lo necesitan, porque la caridad es lo que le da la verdadera autenticidad a las corporaciones. Como conclusión, el obispo de Málaga aseguró que una Hermandad que forma a sus hermanos en el Evangelio, celebra la fe con autenticidad y se compromete con los más vulnerables está ofreciendo a la sociedad una expresión viva del cristianismo.









