El universo de la música procesional y las cofradías se enfrenta a un escenario inédito. La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) implementará una nueva tarifa reguladora que gravará con un 7% el importe de los contratos firmados entre las corporaciones y las bandas de música, agrupaciones musicales y capillas. La medida, que ya ha comenzado a notificarse a los consejos de hermandades y ayuntamientos, está previsto que entre plenamente en vigor de cara a la Semana Santa de 2027, abriendo un complejo debate sobre la fiscalidad de la cultura popular y el patrimonio musical.
Hasta la fecha, la música en las calles durante las estaciones de penitencia y las procesiones de gloria había permanecido en un limbo normativo respecto a los derechos de ejecución pública. Sin embargo, la entidad de gestión ha decidido equiparar estos actos a cualquier otro concierto o espectáculo público masivo.
Los detalles de la nueva tasa.
La aplicación de este porcentaje no afectará a los honorarios que perciben los músicos, sino que recaerá directamente sobre la entidad contratante (hermandades, cofradías, ayuntamientos o comisiones de fiestas).
- Base de cálculo: El 7% se aplicará sobre el presupuesto total bruto reflejado en el contrato de la formación musical.
- Ámbito de aplicación: No solo afectará a las procesiones ordinarias, sino también a salidas extraordinarias, certámenes de bandas y conciertos benéficos o culturales organizados por las corporaciones.
- La clave del Dominio Público: Las marchas procesionales cuyos autores hayan fallecido hace más de 70 u 80 años (dependiendo de la legislación aplicable a cada composición) y que pertenezcan al dominio público estarán exentas. No obstante, si la banda interpreta una adaptación o arreglo contemporáneo y registrado de una marcha clásica, la exención podría anularse.
Preocupación en el sector cofrade
La noticia ha sido recibida con profunda inquietud en el seno de los consejos generales y las juntas de gobierno. Fuentes del sector apuntan a que este «impuesto» —término coloquial con el que ya se conoce en los entornos cofrades, aunque técnicamente sea una tarifa por derechos de autor— supondrá un esfuerzo económico extraordinario para unas economías que ya soportan elevados costes de organización, seguridad y obra social.
Ya se estudian estrategias conjuntas entre los distintos consejos de hermandades para negociar una moratoria o una reducción de los tipos aplicables.
La defensa del derecho de autor
Por su parte, desde el entorno de los creadores se defiende la legalidad y la justicia de la medida. Muchos compositores de música procesional llevan años reclamando que sus obras generan un impacto económico millonario del que ellos apenas perciben retribución directa por derechos de ejecución. La SGAE defiende que esta tasa busca garantizar que los autores y editores de las marchas cobren por su trabajo, del mismo modo que ocurre en festivales, teatros o salas de conciertos.
El camino hacia la Semana Santa de 2027 estará marcado, sin duda, por la burocracia. Las hermandades se verán obligadas a partir de ahora a digitalizar y certificar los repertorios musicales exactos interpretados tras los pasos para desglosar qué porcentaje de la música interpretada está sujeta a derechos y cuál está libre de ellos, un control técnico que promete transformar la gestión organizativa de nuestras fiestas mayores.
El impacto en la Semana Santa de San Fernando
Si nos atenemos a las cifras de contratos de formaciones musicales de la Semana Santa de 2026 en San Fernando, el total de las 22 hermandades que configuran la nómina de las distintas jornadas suman un total aproximado de 162.200 euros.
Esta cifra resume las distintas contrataciones, así como los casos de las dos formaciones musicales que tocan y son parte de una hermandad -las dos que acompañan a los Titulares de la Hermandad del Nazareno- que tendrían una cuantía específica según la normativa de la SGAE.
De este total de facturación de las formaciones musicales al aplicar el 7% sale una cifra aproxiamda de 11.354 euros que sería el importe que generaría en su favor la SGAE.
Las hermandades isleñas están a la espera de tener alguna información sobre este tema por parte del Consejo local de hermandades y cofradías o el Ayuntamiento de San Fernando, interlocutores con los que la SGAE está sentándose en los últimos días.