En la mañana de este domingo, segundo de septiembre, María Santísima de las Penas -Titular mariana de la Hermandad de Humildad y Paciencia- ha regresado a su templo tras una semana acompañando a los usuarios de la residencia UPACE, como viene siendo habitual en la última década.
Una visita que este año cambiaba de fecha, de mayo a septiembre, pero que ha servido de la misma manera para tener en la cercanía de la Virgen a estos usuarios que a diario permanecen realizando sus actividades en el centro para personas con parálisis cerebral y discapacidades afines.
El cortejo estuvo conformado por hermanos y usuarios de UPACE que antecedían a la parihuela sobre la que se entronizaba a la Santísima Virgen, portada por miembros de su cuadrilla de cargadores.
Tras el traslado la Santísima Virgen presidió la eucaristía de once de la mañana con la que se daba fin a este traslado, un año más.










