La Hermandad de Desamparados presentó en la tarde del pasado viernes el cartel anunciador de la procesión de alabanza y gloria de Nuestra Señora de las Mercedes. La obra reproduce una fotografía de José Alberto Ortiz Benítez y fue descubierta, en el inicio del acto por su autor y el hermano mayor de la corporación, Antonio José Martínez Cortés.
La presentación estuvo a cargo de Isabel María Espiau González, hermana estrechamente vinculada a la corporación desde sus primeros años. Licenciada en Filología Anglogermánica por la Universidad de Cádiz y profesora de Educación Secundaria, Espiau pertenece también a la Hermandad de Medinaceli, a cuya titular acompaña desde los doce años.

Una semblanza familiar y cofrade
Antonio Espiau González fue el encargado de introducir a la presentadora mediante una semblanza personal y familiar. En su intervención recordó los comienzos de ambos en la hermandad, una época marcada por la escasez de recursos, pero también por la ilusión, el trabajo compartido y unas amistades que se han mantenido con el paso de los años.
También destacó la vocación docente de su hermana, a la que definió como una mujer discreta, humilde, trabajadora, tenaz y constante. Asimismo, relacionó su afición por la música procesional y su compromiso cofrade con el ambiente vivido en su hogar, donde su padre ensayaba con la trompeta las composiciones de la banda de la Cruz Roja.
El origen y los símbolos de la Merced
Isabel Espiau articuló su presentación mediante un diálogo imaginario entre una madre y su hijo mientras ambos contemplan la procesión de Nuestra Señora de las Mercedes. Este recurso le permitió acercar al público el origen de la Orden de la Merced y explicar el significado de la advocación.
La narración recordó la tradición sobre la aparición de la Virgen en Barcelona y el nacimiento de una orden dedicada a liberar a los cristianos cautivos. Fundada en 1218, la comunidad mercedaria incorporó a los votos de pobreza, obediencia y castidad un cuarto compromiso: ocupar el lugar de los prisioneros cuando no existiera otra forma de obtener su libertad.
La presentadora se detuvo también en los símbolos que acompañan a la Virgen. El color blanco de sus vestiduras, el escudo mercedario, el escapulario y las cadenas abiertas remiten a la pureza, la misericordia y la liberación de las ataduras físicas y espirituales.
Desde esta perspectiva, Espiau presentó la salida procesional como una manifestación pública de agradecimiento y devoción hacia una imagen maternal que ofrece consuelo, compañía y amparo.
La recuperación de la imagen de gloria
La intervención abordó igualmente los orígenes de la hermandad, nacida durante la década de los ochenta en la capilla del antiguo Hospital de San José. Espíao recordó el esfuerzo de los primeros hermanos y la satisfacción de comprobar que Nuestra Señora de las Mercedes procesiona cada 24 de septiembre, una realidad que entonces parecía difícil de alcanzar.
Uno de los momentos centrales estuvo dedicado a la historia de la imagen primitiva. La talla, concebida como una representación de gloria en el siglo XVII, permaneció olvidada durante más de un siglo. A finales del siglo XX fue adaptada como dolorosa bajo la advocación de María Santísima de los Desamparados, ante la imposibilidad económica de la joven hermandad de encargar una imagen propia.
Esta situación se mantuvo hasta 1997, cuando la corporación pudo bendecir a su actual dolorosa gracias a la donación de un hermano. Ya a comienzos del nuevo milenio, la hermandad decidió devolver la imagen antigua a su configuración original como Virgen de Gloria.
Durante este proceso también se recuperó la figura del Niño Jesús, que había quedado separada de la talla y regresó a los brazos de la Virgen. Con ello se restituyó la composición concebida originalmente, reforzando el carácter glorioso de la imagen y su mensaje de libertad, misericordia y protección.
Invitación para el 24 de septiembre
En el tramo final de su intervención, Isabel Espiau agradeció a la hermandad la confianza depositada en ella y reconoció el respeto con el que asumió el encargo. También tuvo palabras para su familia, sus amigos, sus compañeros de corporación, el claustro del colegio Vedruna San Fernando y sus antiguos alumnos.
La presentadora recordó igualmente a los seres queridos fallecidos, a quienes definió como “ángeles” vinculados a los nombres, rostros y recuerdos conservados por cada persona. Espiau cerró el acto retomando el diálogo entre la madre y el niño para anunciar que la Virgen ya se encuentra en la calle. Con esta imagen invitó a los asistentes a abrir sus puertas, salir a su encuentro y acompañar a Nuestra Señora de las Mercedes durante su procesión del próximo 24 de septiembre.
Tras la presentación, la hermandad entregó los correspondientes recuerdos protocolarios a José Alberto Ortiz Benítez, autor de la fotografía del cartel, y a Isabel Espiau González, presentadora del cartel.










