Los cultos eucarísticos de la Hermandad Sacramental de la Misericordia finalizaron este sábado con la Solemne Función eucarística que daba comienzo a las siete de la tarde en la Iglesia de la Divina Pastora. Tras la misma, se iniciaba el tradicional Corpus Chico, procesión eucarística parroquial pastoreña que organiza la citada corporación del Jueves Santo.
El cortejo recorrió el tradicional itinerario que llevó a Su Divina Majestad por las calles del barrio, engalanadas con bastantes altares y alfombras de sal dispuestas por vecinos del barrio y los hermanos de la Misericordia. Tras su salida el cortejo siguió el recorrido: Santa Rosalía, Marconi, San Dimas, Santa Cruz, Santo Domingo, Mariana de Pineda, Manuel Roldán, Jesús de la Misericordia, San Rafael, Maestro Portela (Ancha), Manuel Roldán, Colón, Marconi y Santa Rosalía, para regresar nuevamente a la Plaza de la Pastora.
Para la ocasión se estrenaban las parihuelas para las imágenes del Niño Jesús Eucarístico y de la Inmaculada Concepción, que se incorporan en un cortejo que expone en las calles hasta cuatro pasos anteriores a la Custodia: el Beato Cardenal Spínola -por parte de la Hermandad del Huerto-, el Beato Fray Diego José de Cádiz -integrado en el cortejo de la Hermandad de la Divina Pastora-, la Inmaculada Concepción y el Niño Jesús Eucarístico por este orden.
El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda de Música Maestro Agripino Lozano de la Cruz Roja de San Fernando, junto a músicos de la banda de iniciación, bajo la dirección de Enrique Busto Rodríguez y Carmelo Sánchez Belizón, en lo que es el estreno de esta formación musical en la procesión eucarística de la Misericordia.
Los pasos fueron portados por la cuadrilla de Gracia y Esperanza Coronada -el del Cardenal Spínola-, costaleros de la Divina Pastora -el Beato Fray Diego José de Cádiz-, las andas del Niño Jesús Eucarístico por una representación de Jovencísimos Cargadores Cofrades, apoyados por jóvenes de la asociación, y por socios de la JCC tanto la parihuela de la Inmaculada Concepción como los que iban ayudando en las labores de la Custodia.
Al cortejo además se añadían los niños de catequesis y de Primera Comunión, así como el resto de grupos parroquiales, feligreses y hermanos de la Misericordia.
Con esta procesión eucarística se puso de manifiesto que, a diferencia de tan solo seis días, si se quiere las cosas salen bien.







