Ayer los hermanos de la Soledad daban inicio a los cultos cuaresmales en honor al Santísimo Cristo de la Redención. Unos cultos que se desarrollan durante los tres primeros días en forma de Triduo y que tienen su final en la mañana del próximo domingo con una Solemne Función a partir de las once de la mañana.
Como es tradición ya, en este primer día de Triduo, tras la celebración eucarística se lleva a cabo el concierto de marchas procesionales a cargo de la Banda de Música de la ACM Agripino Lozano, uno de los últimos de la Cuaresma isleña. Este concierto tiene un marcado carácter fúnebre con marchas propias de las que sonarán en la tarde-noche del Viernes Santo tras el paso de la Virgen de la Soledad.
El concierto sirvió además para estrenar una nueva composición ‘Piedad en tus Lágrimas’ de Yeray López Vela dedicada a la Hermandad de la Piedad de Cádiz. Además de esta marcha se interpretaron otras como ‘Mektub’ que cumple su primer centenario y otras como ‘Madre Soledad’ o ‘Esperanza de los Caídos’. Quizás lo más destacabla a nivel interpretativo fue la ‘Sinfonía de la Cruz’ de David Hurtado que no es más que la interpretación de manera continuada de tres de sus marchas más destacadas: ‘Subida al Calvario’, ‘El Amor Crucificado’ y ‘¡Miradlo en la Cruz’.
El concierto sirvió también para la entrega por parte de la Hermandad de la Soledad de la beca musical ‘Juan Muriel Salvador’ que este año se instaura en recuerdo al joven músico y hermano de la corporación fallecido el pasado año.







