Cotizar durante más de cuatro décadas no libra del recorte. Los trabajadores que deciden adelantar su jubilación asumen unos coeficientes reductores que la Seguridad Social aplica sobre la pensión de por vida, aunque hayan superado los 40 años cotizados. El descuento puede alcanzar cifras muy elevadas y afecta ya a cientos de miles de pensionistas en España.
Por qué se recorta la pensión aunque se hayan cotizado 40 años
El sistema penaliza el hecho de cobrar la pensión antes de la edad ordinaria, no la falta de cotización. Da igual que un trabajador acumule 40, 44 o 47 años cotizados: si accede a la jubilación anticipada voluntaria, se le aplica un coeficiente reductor por cada trimestre que adelante respecto a su edad legal de retiro. Ese porcentaje se descuenta de la base reguladora y no se recupera nunca, ni siquiera al cumplir la edad ordinaria.
Colectivos como Asjubi40 llevan años reclamando que las carreras largas de cotización queden exentas de esta penalización. Testimonios de afectados relatan recortes cercanos al 24% pese a haber cotizado durante casi medio siglo, una situación que consideran injusta y que el Gobierno ha reconocido, aunque eliminarla tendría un coste elevado para las arcas públicas.
Cuánto se puede perder
La reducción depende del tipo de jubilación anticipada y del número de trimestres adelantados. En la modalidad voluntaria, los coeficientes son más severos y pueden situarse en una horquilla que va desde porcentajes reducidos hasta superar el 20% de merma sobre la pensión. Cuanto mayor sea la base reguladora, mayor es también la cantidad que se deja de percibir cada mes.
Conviene recordar que la reforma de pensiones sigue endureciendo los requisitos de acceso. Si quieres saber cómo evoluciona el calendario, te interesa este análisis sobre la nueva edad de jubilación para 2026, y también cómo cada mes de trabajo influye en la cuantía final, un aspecto que detallamos al hablar de la pensión media en 2026.
Qué se puede hacer antes de decidir
Antes de firmar la jubilación anticipada conviene simular la pensión resultante y valorar si compensa esperar unos meses. En muchos casos, retrasar la salida reduce o elimina el coeficiente y mejora sustancialmente el importe mensual. La planificación previa es la mejor herramienta para evitar sorpresas en la nómina de por vida.
