La Administración de la Seguridad Social de Estados Unidos (SSA) anunciará el COLA de 2027 a mediados de octubre de 2026, poco después de que la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) publique el dato de inflación de septiembre. El porcentaje se obtiene comparando el IPC-W del tercer trimestre —julio, agosto y septiembre— con el mismo periodo del ejercicio anterior. Es decir: mientras ese trimestre no esté cerrado por completo no existe ninguna cifra oficial, y todo lo que se difunde antes son estimaciones sujetas a cambios.
Cabe recordar que el COLA (cost-of-living adjustment, ajuste por coste de vida) no es una mejora discrecional de las pensiones estadounidenses, sino un mecanismo automático pensado para que las prestaciones no pierdan poder de compra cuando suben los precios. Afecta a jubilados, a trabajadores con incapacidad y al resto de perceptores del sistema.
Cómo se calcula el ajuste: la clave está en el IPC-W
El indicador que manda no es el índice general de precios al consumo, sino el IPC-W, el Índice de Precios de Consumo para Trabajadores Urbanos Asalariados y Empleados Administrativos. La SSA toma la media de ese índice en los meses de julio, agosto y septiembre y la compara con la media del mismo trimestre del año previo.
La diferencia entre ambas medias, expresada en porcentaje, es el COLA. De ahí que el calendario sea siempre el mismo y que el anuncio no pueda adelantarse: sin el dato de septiembre, el cálculo está incompleto por definición.
Cuándo se anuncia y cuándo llega al bolsillo
Una vez confirmado el porcentaje, la aplicación sigue un orden fijo que conviene tener claro porque no todas las prestaciones se actualizan el mismo día:
- Pensiones de jubilación de la Seguridad Social: la subida se aplica a partir de enero de 2027.
- Supplemental Security Income (SSI): se nota antes, en el pago del 31 de diciembre de 2026, porque estas ayudas se abonan el primer día de cada mes y el cobro se adelanta cuando cae en festivo.
Esa asimetría explica una confusión habitual: quienes reciben SSI ven reflejado el incremento en un pago fechado en el año anterior, aunque corresponda ya al ejercicio nuevo.
Por qué las previsiones bailan hasta el último momento
Durante todo el año circulan estimaciones. Organizaciones independientes como The Senior Citizens League actualizan sus cálculos cada vez que se publica un nuevo informe de inflación, y esas cifras se mueven de un mes a otro. Según las previsiones recogidas por Fox Business, el ajuste de 2027 podría acabar siendo superior al aprobado para 2026 si se mantiene la tendencia actual de precios, aunque la propia proyección admite margen de variación.
La lógica es sencilla: si los precios se aceleran durante el tercer trimestre, el COLA sube; si la inflación se enfría, el porcentaje final puede quedar por debajo de lo que apuntaban las estimaciones. Por eso los analistas financieros recomiendan no construir el presupuesto doméstico sobre una previsión hasta que la SSA confirme el dato oficial.
La crítica de fondo: ¿refleja el COLA el gasto real de los mayores?
El ajuste ha ganado peso en los últimos años ante el encarecimiento de la alimentación, la vivienda, la sanidad y los seguros. A pesar de ello, varias asociaciones de defensa de los pensionistas sostienen que el índice utilizado no capta bien la cesta de gasto de una persona mayor, más expuesta a los costes médicos que un trabajador urbano en activo.
The Senior Citizens League ha insistido en repetidas ocasiones en esa brecha entre lo que sube la prestación y lo que suben los bienes esenciales, un argumento que reaparece cada octubre y que convierte el anuncio en una cita seguida por millones de hogares. Es un debate que conecta con el que se produce en España cada vez que se revalorizan las pensiones conforme al IPC).
Qué hacer hasta que llegue el anuncio
Con todo, la recomendación de los expertos es la misma cada año: seguir las comunicaciones oficiales de la SSA y tratar las previsiones externas como orientación, nunca como garantía. Hasta la publicación del dato de septiembre, cada porcentaje que aparezca en redes o en titulares es una hipótesis, y solo el cierre del tercer trimestre convertirá esa hipótesis en la cuantía que los beneficiarios verán en su cuenta a partir de enero
