Es una de las mayores redes de protección antes de la jubilación. Los desempleados mayores de 52 años pueden acceder a un subsidio del SEPE de algo más de 480 euros mensuales que, además de servir de sostén económico, cotiza de cara a la futura pensión de jubilación. En muchos casos puede percibirse durante más de una década, hasta la edad de retiro.
En qué consiste el subsidio
El subsidio para mayores de 52 años está destinado a personas que han agotado la prestación contributiva por desempleo, carecen de rentas suficientes y cumplen los requisitos de cotización exigidos. Su gran ventaja es que el SEPE cotiza por el beneficiario a la Seguridad Social durante todo el tiempo que se percibe, lo que ayuda a completar la carrera de cotización y a mejorar la pensión final.
El subsidio se mantiene, mientras persistan los requisitos, hasta que el beneficiario alcanza la edad ordinaria de jubilación o accede a una jubilación anticipada. Por eso puede llegar a cobrarse durante más de diez años en el caso de quienes lo obtienen alrededor de los 52 y tienen aún lejos su edad de retiro.
Requisitos principales
Entre las condiciones figuran haber cotizado un mínimo de años por desempleo y por jubilación, no superar un determinado nivel de rentas y estar inscrito como demandante de empleo. Cualquier cambio en los ingresos o en la situación familiar debe comunicarse para no incurrir en un cobro indebido que después haya que devolver.
Si te preocupa cómo afectan los periodos sin trabajar a tu pensión, revisa nuestro artículo sobre las lagunas de cotización que reducen la pensión y el caso del subsidio denegado a autónomos con carrera laboral extensa.
Un puente hasta la jubilación
Para muchos trabajadores de más de 52 años que pierden el empleo, este subsidio es la principal vía para llegar a la jubilación sin grandes lagunas de cotización. Conocer bien los requisitos y solicitarlo a tiempo puede suponer una diferencia importante en la pensión que se cobrará después.
