La Administración del Seguro Social de Estados Unidos (SSA, por sus siglas en inglés) ha confirmado que millones de estadounidenses que cobran prestaciones de jubilación, sobrevivientes, discapacidad o del programa de Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) pueden seguir recibiendo sus pagos aunque residan fuera del país, incluido México, gracias a un convenio de totalización entre ambos gobiernos y siempre que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos no restrinja el envío de fondos a ese territorio.
Cada mes, la SSA distribuye millones de pagos a beneficiarios que viven tanto dentro de Estados Unidos y sus territorios como en numerosos países extranjeros. La agencia explica que un ciudadano estadounidense puede continuar cobrando sus beneficios en el extranjero siempre que sea elegible para el pago y resida en un país donde la SSA tenga autorización para transferir fondos, como es el caso de México.
Para que los pagos no se interrumpan, los beneficiarios deben notificar a la Administración del Seguro Social cualquier cambio de domicilio o de la forma de pago. El dinero puede depositarse directamente en una cuenta bancaria estadounidense o en una cuenta bancaria mexicana, en pesos, lo que facilita el acceso a los fondos sin necesidad de desplazarse a territorio estadounidense.
No todos los países del mundo pueden recibir estos pagos. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos prohíbe expresamente el envío de fondos a personas que residen en Cuba o Corea del Norte, y la SSA tampoco puede transferir beneficios a quienes viven en Azerbaiyán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Moldavia, Tayikistán, Turkmenistán o Uzbekistán. Fuera de esta lista de restricciones, la agencia mantiene convenios de pago por depósito directo con centenares de países y territorios, entre ellos gran parte de América Latina, Europa y Asia.
México se encuentra entre los destinos con mayor número de beneficiarios del Seguro Social debido a la alta movilidad migratoria entre ambos países y a las décadas de cotización de trabajadores que, tras años de empleo en Estados Unidos, deciden regresar a su país de origen para su retiro. Para estos jubilados, contar con la posibilidad de seguir cobrando su pensión sin perder beneficios supone una garantía económica fundamental.
La SSA recomienda a cualquier beneficiario que planee mudarse fuera de Estados Unidos que se informe con antelación sobre los requisitos específicos de su país de destino, ya que las condiciones pueden variar según el tipo de prestación que reciba y su situación migratoria. La agencia insiste en que mantener actualizados los datos de contacto y la cuenta bancaria es clave para evitar interrupciones o retrasos en el cobro mensual de los beneficios. Quienes tengan dudas sobre su caso concreto pueden consultar directamente con la oficina del Seguro Social más cercana a su lugar de residencia o a través del portal oficial de la agencia en internet.
