Saber limpiar la freidora de aire con criterio es lo que separa un aparato que dura años de uno que pierde el antiadherente en unos meses. La rutina la marcan los propios manuales de los fabricantes: desenchufar, dejar enfriar, lavar la cesta a mano y no mojar jamás el cuerpo del aparato.
Cómo limpiar la freidora de aire después de cada uso
Los manuales de fabricantes como Cecotec son tajantes en el primer paso: desconectar el aparato de la toma de corriente y dejar que se enfríe antes de limpiarlo. Retirar el cestillo acelera ese enfriamiento y evita que la grasa se recueza en el interior.
La cesta y la rejilla se lavan a fondo con agua caliente, detergente y una esponja no abrasiva. Si quedan residuos pegados, basta con dejarlas a remojo unos diez minutos en agua caliente con jabón antes de insistir. El interior del aparato se limpia con agua caliente y esponja no abrasiva, y el exterior con un paño suave humedecido. La recomendación del fabricante es hacerlo después de cada uso, porque la grasa acumulada es más difícil de retirar cuando se ha horneado varias veces.
Estropajo metálico y agua: lo que nunca hay que hacer
La advertencia se repite en todos los manuales: al limpiar la freidora de aire no se deben utilizar utensilios metálicos ni productos abrasivos para limpiar el cestillo o la rejilla, porque dañan la superficie antiadherente. Un estropajo de acero deja microarañazos por los que el revestimiento empieza a desprenderse, y una vez rayado ya no hay reparación posible.
Tampoco se debe sumergir en agua el cuerpo principal, el cable ni el enchufe, ni ninguna de las partes no extraíbles. La parte eléctrica se limpia siempre en seco o con un paño apenas humedecido y bien escurrido.
Quedan dos zonas que suelen olvidarse al limpiar la freidora de aire. La resistencia, situada en la parte superior de la cámara, se limpia con un cepillo suave para retirar cualquier resto de comida adherido; se hace con el aparato invertido o inclinado y siempre frío. Y la zona del ventilador, que arrastra el aire caliente, necesita quedar libre de grasa para que el flujo no pierda eficacia: un paño y un cepillo blando bastan, sin desmontar nada que el manual no autorice.
La copa y el tenedor: qué exige el Reglamento 1935/2004
El símbolo de la copa y el tenedor que aparece en la cesta o en su embalaje no es decorativo. El Reglamento (CE) 1935/2004, marco europeo de los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, exige en su artículo 15 que los productos que aún no están en contacto con alimentos se comercialicen con la mención «para contacto con alimentos», con una indicación específica de su uso o con ese símbolo del anexo II, además de las instrucciones especiales necesarias para un uso adecuado y los datos que permiten la trazabilidad.
La AESAN recuerda que el requisito general del reglamento es que estos materiales se fabriquen conforme a las buenas prácticas de fabricación para que, en condiciones normales de empleo, no transfieran sus componentes a los alimentos en cantidades que provoquen modificaciones inaceptables de su composición o alteraciones de sus características organolépticas. El marcado no es obligatorio cuando el uso del objeto resulta evidente, y el fabricante garantiza ese uso siempre que se sigan sus instrucciones.
En la práctica, la rutina para limpiar la freidora de aire se resume en cuatro gestos: enfriar, lavar la cesta a mano con esponja blanda, repasar resistencia y ventilador cuando toque y secar todo antes de montarlo. Y si el revestimiento se ha rayado o descascarillado, lo correcto es sustituir la cesta por un repuesto original del fabricante en lugar de seguir usándola.
