La Esperanza no defrauda. Así se llamaba este acto de oración englobado dentro del programa con motivo del Año Jubilar que ayer congregó a jóvenes cofrades en la Iglesia de la Divina Pastora.
Para ello minutos antes de las diez de la noche se cerraron las puertas del templo pastoreño donde lucía María Santísima de Gracia y Esperanza Coronada sobre su palio con toda la candelería encendida.
El acto sirvió para meditar en oración primero junto a un testimonio de fe, de un hermano del Huerto que relató en primera persona la experiencia vivida y que ha sido la base de la petición de concesión como milagro para el proceso de la causa de beatificación de la Hermana Cristina.
Tras ello se expuso a Su Divina Majestad con la participación del Rvdo. P. Antonio Lago, vicario de la Parroquia de San Marcos, y con el acompañamiento de un pequeño coro se invitaba a la oración y reflexión en un templo con solo las velas que alumbraban al paso de palio encendidas y una pequeña luz que iluminaba al ostensorio colocado en el altar mayor.
Este acto sirve como antesala de la procesión extraordinaria de María Santísima de Gracia y Esperanza Coronada que se desarrollará hoy a partir de las ocho y media de la tarde.








