Esta mañana los alumnos del Colegio Miramar han sacado a la calle Real su particular visión de una procesión de Semana Santa. Con dos pasos -un cautivo y una dolorosa bajo palio- antecedidos de todo tipo de personajes de nuestra Semana Santa -cargadores, capataces, penitentes y agentes de seguridad- que conformaban un amplio cortejo que salió desde el centro escolar para seguir por Real hasta la Alameda y desde aquí volver por el mismo camino de nuevo al colegio.
Una procesión que esperó en sus momentos finales para su punto álgido. Y es que al llegar a la puerta del colegio, en la recogida, se llevó a cabo el encuentro de ambos pasos al que acompañó, además de las marchas, una petalada.







