...Levanten las manos... Con esa frase ha encomiado a rezar el Padrenuestro a todos los asistentes hoy en la apertura del curso cofrade el Vicario episcopal de la Bahía y la Janda Rvdo. P. D. Lázaro Albar. Y se los ha metido en el bolsillo. Palabras de aliento y apoyo a la labor que los cofrades tienen ante sí en esta nueva evangelización que ahora toca abordar. ¡Por fin una homilía en la que la palabra "peña" no se ha escuchado! Somos Iglesia y potencialmente el sector más dinámico que existe en la actualidad dentro de ella. Busquen, comparen y veremos cuál es el resultado. Juventud, ilusión, nuevas formas de pensar, conocimiento de la realidad social actual,... son características del cofrade de hoy. Quizás falten otras virtudes y si éstas nos falten que los directores espirituales nos formen en ella. El problema es el de siempre. El que ya Jesús intentó atacar hace dos mil años en el templo con la famosa adoración al becerro de oro... Pero que pobres son los ojos de todos aquellos que de esa parábola solo se quedaron en el objeto y no ven más allá. Que pobres esos ojos que recelan de este mundo cofrade pues sólo ven en él al becerro y no miran todo el amor de Dios que hay alrededor.

Levantemos las manos y enseñemos al resto del mundo católico todo ese potencial. No nos quedemos en mostrar solo lo artístico, sino lo que ese arte significa y simboliza. Porque ha llegado el momento de ir más allá, de seguir evangelizando a través del culto a unas imágenes devocionales y por qué no decirlo, a través de Jesús Sacramentado primer titular de muchas de nuestras hermandades. En pleno siglo XXI, el individualismo quizás sea una de las mayores lacras que padece actualmente la sociedad. Sin embargo, nosotros somos la antítesis, nos aglutinamos en torno a un concepto, el de hermandad. Creamos en él y hagámoslo tangible. Desechemos los roces propios de nuestra condición humana y unámonos en torno a la FE cristiana y la devoción a esas sagradas imágenes a las que cada uno de nosotros nos agarramos para solicitar la intervención divina cuando la vida nos da un revés o nos dirigimos a ellas para agradecer todo lo bueno que Dios nos da en esta vida.

Hoy se ha inaugurado un nuevo curso cofrade pero en este intenso mes de septiembre ya se han vivido funciones, pregones, besamanos, conmemoraciones, procesiones e incluso salidas extraordinarias. Algunos de los equipos de mayordomía / priostía se han fajado para crear nuevos y originales altares efímeros. La Isla cofrade toma de nuevo el pulso a la calle y se vuelca en campañas solidarias en el inicio del curso escolar. Y llegará el otoño con conferencias, conciertos y nuevos cultos. Todo con un por qué y un sentido cristiano que el cofrade tiene grabado en su mente pero que necesita saber explicar al resto de conciudadanos si quiere hacer de la calle su hábitat natural.  

Hoy se ha inaugurado un nuevo curso cofrade y levanto mi mano para desempolvar del altillo el fajín de esparto. Y desde hoy me lo ciño a la cintura. Buenos propósitos éstos si los conseguimos a final del curso. Aunque duros serán, pues fácil es escribir y avivarlos a la luz pública; cumplirlos en el anonimato del día a día será lo difícil.