No eran solo flores, era el calor de un pueblo entregado. Cada cual aportó lo que tuvo en una amalgama de arte, tradición, sentimiento y devoción a la Patrona de Chiclana. Fueron bailes por sevillanas, pan, vino, caballos, calesas e incluso coches clásicos los que desfilaron a las plantas de la Virgen de los Remedios. Y así fue como Chiclana selló un año más su fervor en alza a la Señora de San Telmo. Lo hizo en una jornada cargada de actividades que tuvo como borche de oro la procesión de alabanzas por las calles de la ciudad. Sin embargo, fue la calurosa acogida de la Ofrenda Floral de lo más destacado del día festivo en la localidad. Y es que el evento organizado por la Peña Costaleros Nazarena. De hecho, fueron ellos los encargados de recoger los ramos que, entre todos, conformaron un bello tapiz que enmarcó por completo el mosaico de azulejos que preside la portada de la iglesia de San Telmo.

El acto resultó especialmente lucido y con un importante incremento de público. Y es que, como reconocía el propio hermano mayor de la cofradía, Manuel Moreno, año tras año ,a cita se consolida en el Día de la Patrona. Asociaciones de vecinos, colegios, grupos parroquiales, hermandades y entidades en general se sumaron a poner su grano de arena en la ofrenda que comenzó tras la Función Principal.

En ella, se produjo una de las novedades de la jornada, ya que el oficio fue presidido por el obispo de Cádiz, Rafael Zornoza, en el que supone su primera asistencia a la festividad de la patrona chiclanera. De hecho, tras la ofrenda del pan y el vino al mosaico, fue él el primero en ofrecer las flores a la Virgen de los Remedios. Tras él, marchó el capitán de la Guardia Civil Juan Arjona, el alcalde Ernesto Marín, el Equipo de Gobierno en pleno y los concejales del PSOE José María Román y Cándida Verdier.

El hogar del jubilado, academias de baile, asociaciones de vecinos, de discapacitados, de jóvenes y demás entidades fueron desfilando ante la iglesia de San Telmo para ofrecer sus flores. Especialmente vistoso resultó la novedad dela participación del Club de Vehículos Clásicos de la localidad. Además, fueron caballistas y calesas los encargados de cerrar una cita que contó con los acordes de pasodobles como "El Gato Montés" o "Chiclanera", interpretados por la Banda Enrique Montero.

También fueron ellos los que también acompañaron con sus sones a la Patrona en su caminar por las calles de Chiclana ya durante la tarde. A las 20.30 horas se abrieron las puertas del templo de San Telmo para dejar salir al cortejo. La fiesta de la Virgen de los Remedios iba tocando a su fin después de más de nueve días de fiestas en la calle y de cultos internos. Lo hizo en un cortejo abarrotado de público que llenó especialmente puntos del recorrido como la calle de La Plaza.

La Señora iba exornada en su templete con rosas blancas y nardos. En la salida estrenó además un nuevo rostrillo donado por Bordados Matute. Y fue así, entre aromas de rosas y nardos, como la Señora se asomó al dintel de San Telmo para recorrer las calles del centro. Lo hizo además con un repertorio eminentemente clásico y festivo con marchas como "Encarnación Coronada" (primera marcha que sonó a la salida) o "Coronación" de Marvizón. Poco a poco, la Virgen de los Remedios consumó su encuentro con el pueblo en una salida cargada de emoción y devoción. Al filo de la medianoche, la Señora volvía a su casa ya con la vista puesta en el centenario del nombramiento como Patrona que se celebrará el próximo 2016.

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