La Dolorosa de la cofradía de Columna de Cádiz regresó el pasado jueves al culto, después de haber sido sometida a un proceso de restauración que ha devuelto la brillantez de la imagen realizada por Domenico Giscardi.

Con tez más clara, fruto de las labores de limpieza de la policromía, y vistiendo saya blanca que también ha sido restaurada para la ocasión, la Virgen de las Lágrimas ha sido dispuesta en un altar a los pies del altar mayor de San Antonio, donde el pasado jueves comenzaba el triduo en su honor.

La imagen ha sido restaurada por Pilar Morillo y Álvaro Domínguez. (ISLAPASIÓN).

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