Es un auténtico arte que nos retrotrae a décadas e incluso siglos pasados. En una era totalmente digital el momento de entrar en el taller de un artesano es como volver a otro momento distinto, a apreciar lo singular, lo único, lo más auténtico.

Es el caso del taller de Manuel Oliva León, un isleño que desde hace algunos años viene pisando fuerte dentro del mundo de la talla en madera. Un gremio que requiere de buenas dotes en el dibujo, mejor manejo de las herramientas de talla pero, sin lugar a dudas, el mimo y la delicadeza con la que en cada movimiento de la gubia va surgiendo un relieve único.

Es la forma que este isleño tiene de realizar sus trabajos. Con ilusión asegura, y con mucho esfuerzo, el que le ha llevado a comenzar con algunos pequeños trabajos y llegar hasta hoy con encargos en toda la provincia y buena parte de la geografía nacional. Su buen hacer también le sirvió para participar en 2017 en el Worl Wood Day en California (EEUU), una convención sobre la madera en todas sus vertientes.

De su taller han salido pasos como el del Despojado de Cádiz que fue el que marcó una senda a la que luego se han sumado otros muchos. Entre los objetivos está el poder hacer el paso de misterio de la Hermandad de la Cena de Sevilla que actualmente está en fase de concurso y al que ha presentado un diseño junto a un grupo importante de artistas y artesanos andaluces. 

Nos acercamos en una entrevista para conocer sus orígenes, su evolución en el mundo de la talla en madera y para conocer cual es el proceso completo desde que se origina un diseño en papel hasta que vemos un imponente paso tallado por las calles de cualquier ciudad. 

Manuel Oliva León, el arte de pasar del dibujo a un paso tallado en madera. (ISLAPASIÓN).