“No es un viernes como los demás” así comenzaba Nicolás Fernández su alocución ayer ante la Iglesia de Santa Catalina de Alejandría de Conil de la Frontera en una nueva manifestación de vecinos de Conil contra la acción del Obispado de Cádiz y Ceuta que comenzara el pasado mes de junio tras el nombramiento de Rafael Vez Palomino como administrador parroquial del citado templo.

Y continuaba diciendo “pero no va a ser el último viernes” en referencia a las concentraciones con periodicidad semanal que se vienen celebrando frente a la parroquia conileña. Refería Nicolás Fernández, presidente del Consejo local de hermandades y cofradías de Conil, que “tengo claras dos cuestiones: la primera de todas es que no puedo quedarme callado si veo que la razón por la cual se mueve de sitio a un sacerdote o se le deja sin poder ejercer como a otros es la inquina, es la venganza, eso no es de una persona normal, muchísimo menos de quien se dice es, no me gusta utilizar esa expresión, pastor, porque no conozco ningún pastor que no tenga cariño a las ovejas sean como sean” sin argumentar el segundo punto y en referencia al nombramiento de Rafael Vez Palomino como capellán del Hospital Universitario de Puerto Real.

Sobre esta última circunstancia -el nombramiento ayer de Rafael Vez como capellán del hospital puertorrealeño- el propio Nicolás Fernández argumentaba “¿Os parece extraño que hayan mandado a Rafael al hospital? ¿Dónde se puede coger antes un virus? Allí, pues cuanto antes lo coja, mejor. Eso tiene nombre y apellido, se llama malaleche” y continuaba diciendo “si a mi me diera de comer -por el Obispo-, yo no estuviera comiendo aunque me muriera de hambre" y aseveraba en relación a Monseñor Zornoza “me voy a avergonzar de todo el que se ponga de su lado, porque el que se ponga de su lado tiene la misma inquina y malaleche que tiene el que actúa así, que tiene aquel que en vez de hablar con uno de sus sacerdotes, este ha tenido que defenderse y autodefenderse de calumnias poniendo una denuncia por la vía civil”.

Sobre el Obispo Rafael Zornoza, el presidente del Consejo de hermandades de Conil aseguraba “sabemos la calaña que es” y en referencia al nombramiento de Vez Palomino como capellán del Hospital de Puerto Real afirmaba poniendo en palabras del prelado que “el Obispo soy yo, yo soy el que mando, a ti te cojo te mando al hospital haber si te quito de en medio cuanto antes mejor, haber si coge algo allí” ya que aseguraba “es un tema personal” en referencia a Rafael Zornoza y Rafael Vez Palomino.

Nicolás Fernández, ataviado de una camiseta con el lema ‘Rafael somos todos’ afirmaba ante los micrófonos de la prensa que “yo estoy aquí defendiendo principios y no solo a Rafael, defiendo que la Iglesia que el Obispo de Cádiz hace no me gusta” y añadía “a mi nadie me va a callar para denunciar la injusticia”. Hizo también un paralelismo entre los asesinados por el régimen franquista por defender unas ideas y la situación actual en democracia.

Sobre el cargo que ostenta, Nicolás Fernando aseguraba ayer que “no hace falta que me diga -el Obispo- que deje de ser presidente del Consejo, voy a dejar de serlo, no te voy a dar ni la oportunidad, voy a estar más cómodo y voy a ser un chino en el zapato” y añadía “no quiero pertenecer a esa Iglesia tuya, me sobras entero, pero mientras que no me digas que me vaya me vas a tener que aguantar”. Sobre las hermandades de Conil y en referencia al encuentro celebrado en San Fernando con todos los Hermanos Mayores y presidentes de Consejos aseguró que “los hermanos mayores vivieron la experiencia conmigo como se sonreía -el Obispo- con todos los Consejos de hermandades y cofradías de la Diócesis hace nada y como nos trató al grupo de Hermanos Mayores de Conil, os puedo enseñar hasta la foto”.

Al Obispo el presidente del Consejo local de hermandades le deseaba “120 años con la cabeza en su sitio”.

En sus últimas palabras Nicolás Fernández alzando la voz con un micrófono en la mano aseguraba que “mi Iglesia no es tu Iglesia Obispo, no puede ser nunca tu Iglesia, porque la tuya es la Iglesia de la maldad, del asesinato de Cristo, de los muertos en el camino, esa, la mía no, la mía es la de los pobres, la de las manos encallecidas de trabajar y se dedica luego a servir a los que más lo necesitan” y continuaba diciendo “tu Iglesia es la del postín, y esa no está conmigo y no va conmigo, y lo que has hecho hoy es una guarrada, porque significa odio, repulsa, desprecio, revancha, significa hacer daño y ahora quiere que nos callemos” y añadía “no es un Obispo, es un verdugo” con un “Obispo hasta el viernes que viene” con el que finalizaba su alocución. (ISLAPASIÓN).