Casi por seguro es la eucaristía que más fieles aglutina durante la semana en un templo isleño. Cada miércoles decenas de fieles acuden a las once y media de la mañana a la Vaticana y Castrense de San Francisco a participar de la misa en honor de San Judas Tadeo.

Una de las advocaciones con más arraigo en nuestra ciudad y que se demuestra cada miércoles por la mañana. Tanto es así que para garantizar la participación de los fieles debido a la reducción del aforo del templo se ha tenido que poner otra misa más cada miércoles -a las diez y media- dedicada también a San Judas Tadeo.

Algunas han sido las hermandades que han intentado arrastrar esta devoción hacia sus altares pero casi con ningún éxito. Por ahora la talla de San Judas que se encuentra en San Francisco recibe no solo los miércoles sino en cualquier momento de la semana la veneración de feligreses y sinceros devotos.

La misa, oficiada por el Rvdo. P. Gonzalo Núñez del Castillo, finaliza cada miércoles con una oración a San Judas Tadeo, santo de las causas imposibles o de los desesperados, que es seguida por aquellos que repletan -en este caso en un tercio de su espacio- los bancos de la Castrense. (ISLAPASIÓN).

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