Puede que la pandemia de coronavirus haya obligado a suspender las procesiones de Semana Santa y los besamanos del Domingo de Pasión, que La Isla afronte la Cuaresma más extraña de su historia y que los cofrades se consuelen durante el confinamiento revisando vídeos, pero al menos este año hay roscos. El Covid-19 no ha logrado que se pierda eso. 

La Panadería Fadrica, que suministra a varios establecimientos de alimentación de la ciudad que están abiertos durante el estado de alerta, no ha querido que este producto gastronómico tan característico de estas fechas falte en estas vísperas de Semana Santa y se ha puesto manos a la obra. Desde hace varios días salen del horno estos roscos de Semana Santa que siguen la receta tradicional para repartirse por distintas tiendas y hacer más llevadero los días de confinamiento y la ausencia de Cuaresma y Semana Santa.