La fórmula ya se sabe y solo necesita ir variando algunos matices. Esta es la conclusión que se debe sacar de la procesión del Corpus de este 2014. Está claro que el pueblo isleño responde mejor –variando un año respecto a otro según circunstancias particulares- en el horario de tarde que en el de la mañana y es algo que ya nadie se cuestiona.

Quizás la jornada preveía una gran afluencia de público –que no fue tal en la última parte del recorrido- para ver procesionar a Su Divina Majestad por las calles de La Isla. Una tarde de domingo sin partidos de fútbol de relevancia y con una temperatura que no acompañaba para alargar la tarde en la playa, quizás los dos factores más importantes a la hora de entender la presencia de público en una tarde dominical del mes de junio.

Tras el fallo del jurado del concurso de altares la tarde comenzaba con la solemne celebración eucarística en la Iglesia Mayor. Presidida por el arcipreste de la ciudad, Rvdo. P. Alfonso Gutiérrez Estudillo, el primer templo de la ciudad presentaba un lleno absoluto. En esta ceremonia religiosa acompañó musicalmente el tándem que forma la Coral Logar de la Puente -que en cambio no estuvo en la procesión tal como se anunció- y la orquesta de cámara de la Banda Sinfónica de San Fernando. Sin duda un gran acierto para hacer si cabe más solemne esta celebración en la que están presentes todos los estamentos de la ciudad. 

A las ocho de la tarde, y mientras finalizaba la eucaristía, se abrían las puertas de la Iglesia Mayor para dar paso al cortejo eucarístico. Tras la cruz parroquial y ciriales desfilaban decenas de niños y niñas de primera comunión que como es habitual sirven de avanzadilla de un largo cortejo dividido en cuatro partes fundamentales. Antes de los mismos, y como banda que abría carrera se situaba la Sinfónica Municipal isleña, un total desperdicio en su colocación para un exquisito repertorio que se pudo escuchar a muchos –demasiados- metros de los tres pasos que conforman esta procesión. Quizás aquí el primero de los matices a mejorar.

La primera de las partes del cortejo, además de estos niños y niñas de comunión, estaba conformada por las hermandades de gloria y asociaciones que antecedían al cortejo de la Hermandad de San José. El mismo, precedido por las bulas concedidas al Santo Patrón, y con la incorporación del banderín del Grupo Joven josefino daban paso al coro de capilla "San Pedro Nolasco" de Jerez que con sus voces eran el único acompañamiento del Patrón de La Isla. San José estrenaba nueva túnica bordada.

Tras el paso de San José se conformaba la segunda parte del cortejo las Hermandades de Penitencia de San Fernando (por orden de antigüedad) a excepción de aquellas que tienen el carácter sacramental. Cerraba este tramo el cortejo de la Hermandad de Gloria de Nuestra Señora del Carmen que antecedía al paso con la Santísima Virgen escoltado por unidades de marinería.

El tercero de los tramos, tras el paso de la Santísima Virgen del Carmen lo conformaban las hermandades sacramentales y la Orden Seglar de los Siervos de María. Este tramo antecedió al paso de la Custodia con Su Divina Majestad. En esta ocasión cuatro cofrades escoltaban al paso con cuatro faroles así como una escuadra de gastadores cubrían el resto del perímetro del paso.

Tras la Custodia se abría el último tramo con el palio de respeto y el clero local -en el que sigue faltando algún sacerdote que anteriormente formaba parte de la organización del Corpus-. Justo antes de la Custodia las representaciones del Consejo de Hermandades y Cofradías, además de instituciones tales como la Asociación católica de Propagandistas, Caballeros Hospitalarios de San Juan Bautista, Policía Local y Nacional, Guardia Civil, Colegios profesionales y Corporación Municipal. Cerraba el  la banda de Música y la representación militar consistente en una compañía de honores.

Sin duda la presencia del estamento militar con el Almirante de la Flota, Santiago Bolivar Piñeiro, además del Almirante del Arsenal de la Carraca, Fernando Querol Pagán y el general del Tercio de Armada, Javier Hertfelder de Aldecoa, da un mayor realce a esta procesión y enlaza -como pasa en la del Santo Entierro- a la ciudad con una institución histórica en ella.

Quizás otro de los puntos a mejorar llega con la entrada del cortejo en la Iglesia Mayor Parroquial y el acto de bendición. Ya en estos momentos -cuando las banderas y estandartes de las corporaciones hacen un pasillo en la entrada- oscurece en la ciudad e incluso algún sacerdote comentó que podría ser bueno adelantar al menos media hora la salida para que no anochezca en estos últimos instantes de la procesión.

Un Corpus en definitiva que ha ganado mucho en lo que a altares se refiere, que no ha tenido la alfombra en la calle General Valdés -tal como se anunció en el programa de la Comisión- y que en materia de público fue de más a menos, quizás todo lo contrario a lo que se podía prever. Un Corpus que adolece de acompañamiento musical para dos de los tres pasos que se incorporan en el cortejo. Un Corpus que busca matizar pequeños defectos para engrandecer lo que siempre fue, la tarde del domingo de Corpus en La Isla. (ISLAPASIÓN).

Galerías: