Nuestro Padre Jesús del Mayor Dolor protagonizaba este lunes el Vía Crucis oficial de las hermandades gaditanas. El titular de la cofradía de Sanidad volvía a ser designado para presidir este acto después de que en 2013 la lluvia impidiera su traslado. Por eso la emoción de los hermanos de Sanidad era doble en esta cita cofrade que, al margen del Miércoles de Ceniza, indicaba en las calles el inicio de la Cuaresma en Cádiz.

La jornada comenzaba con ciertas dudas por la previsión meteorológica que mostraba cierta inestabilidad. Por la mañana las puertas de la iglesia de Santa Cruz se abrían para que todos los fieles y devotos pudieran contemplar la al Señor de Sanidad ya preparado para su traslado hacia la Seo gaditana. Por iniciativa del Consejo Local y de la propia cofradía del Martes Santo, la parroquia acogía al mediodía una misa en la que participaban representantes de todas las corporaciones gaditanas.

Ya por la tarde, en el interior del templo se ultimaban los preparativos. Llegaban los hermanos de Sanidad para acompañar a su Titular. El cortejo que precedía a la imagen salía con orden de Santa Cruz. Los representantes de todas las cofradías, autoridades civiles y militares, los lectores de las estaciones, los miembros de la Permanente del Consejo local, la junta de gobierno de la hermandad del Martes Santo y el Secretariado Diocesano abrían el traslado por un recorrido breve, el que dista desde Santa Cruz a la Catedral.

Nuestro Padre Jesús del Mayor Dolor iba en la parihuela de la hermandad reformada para la ocasión y estrenaba una túnica de color morado donada por un hermano, además de cíngulo y fajín de oro donados por también por unos hermanos de la corporación. Destacaban también en el conjunto los cuatro faroles que iluminaban al Señor, cedidos por la cofradía de Piedad, y el exorno floral en distintos tonos de violeta y verde. El capataz Gerardo Navarro daba las indicaciones en todo momento a los hombres que portaban la parihuela.

Con solemnidad y recogimiento el Nazareno de Sanidad llegaba a la Catedral acompañado musicalmente por la capilla San Pablo. Allí comenzaba el Vía Crucis con el rezo de las catorce estaciones. En ausencia del director espiritual del Consejo, Jesús García Cornejo, abrió las lecturas el padre Marco Antonio Huelga de la Luz, vicario de San Severiano. Tampoco pudo estar en el Vía Crucis el obispo de la diócesis, Rafael Zornoza, por lo que le sustituyó en la última estación así como en el cierre del acto el deán de la Catedral, Ricardo Jiménez.

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