Una de las hermandades más populosas de Jerez de la Frontera, la del Prendimiento, celebró el pasado sábado el 125 aniversario de su reorganización. Y lo hizo con una procesión extraordinaria cuidada de principio a fin, y en la que se rememoró la estética que tuvo esta corporación del Miércoles Santo jerezano en el siglo XIX.

El Señor del Prendimiento realizó esta salida sobre su antiguo paso de plata, que actualmente pertenece a la hermandad del Dulce Nombre de Arcos de la Frontera.

Por su parte, la Virgen del Desamparo, que también salió a unas abarrotadas calles de Jerez, contó con dos piezas patrimoniales que han sido creadas para la Semana Santa de Sevilla. Así, la dolorosa fue sobre el antiguo palio de la Virgen de los Dolores de Las Penas de San Vicente, que en estos momentos es propiedad de La Cena de Jerez de la Frontera.

Completó su vestimenta con el manto burdeos que la duquesa de Alba regaló a la Virgen de las Angustias de Los Gitanos. La cofradía de la Madrugá sevillana cedió esta pieza del ajuar para esta jornada histórica de los hermanos del Prendimiento. Hay que recordar que el manto fue bordado sobre terciopelo burdeos en Lyon en el taller de Fernández y Enríquez y presenta en el centro el escudo de la Casa de Alba.

Especial el paso desde la Soledad a Santiago con un público que acompañó en todo momento a los Titulares de la Hermandad del Prendimiento. (ISLAPASIÓN).

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