Una parihuela, una Virgen, unos fieles y el rezo del Rosario. Nada más y nada menos. Ayer se vivió un día histórico para aquellos que conforman la familia Vedruna en La Isla, para los que han estado y están en el colegio de las Carmelitas. 

Y es que la salida de la Virgen del Dulce Nombre por vez primera suponía un reto importante como lo supuso hacer la imagen de la Santísima Virgen durante los últimos años.

En una parihuela realizada por los propios devotos de la Virgen que en su mayoría son antiguos alumnos del colegio salía a las calles aledañas al centro escolar antecedida de muchos alumnos, miembros de la comunidad educativa y muchos cofrades que se acercaron a ver este rezo del Rosario. La parihuela fue portada por propios alumnos del centro.

Quizás el único punto negativo en esta tarde junto a la Virgen fue la no presencia de la Policía local en la salida del rosario que conllevó a que los coches que circulaban por la calle Colón vieran cortado su paso y en algún caso se interpretó en airados bocinazos por parte de los mismos.

Sin duda una Virgen que cada vez que se realiza un acto a su alrededor congrega a un gran número de fieles y que poco a poco va adentrándose en el devocionario isleño. (ISLAPASIÓN).

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