La plantilla de los servicios municipales de limpieza ha aprobado por unanimidad un calendario de movilizaciones que emprenderá el próximo día 22 con una concentración de los trabajadores ante el Ayuntamiento y que incluye la convocatoria de una huelga durante la celebración de la Semana Santa, una fecha clave para la ciudad. El paro, además, se llevaría a un mes de las elecciones municipales, lo que podría tener unas consecuencias políticas demoledoras. 

Así lo ha anunciado esta tarde el comité de empresa que respresenta a la plantilla respaldado por los representantes sindicales de CCOO y UGT tras mostrar un contundente rechazo a la nueva plica que el Ayuntamiento espera adjudicar a Cespaen el próximo pleno ordinario, "porque deja de manos atadas a los trabajadores para negociar el convenio colectivo". 

Las cuentas que el Ayuntamiento maneja en el pliego de condiciones, que incluye sustanciales mejoras, no le salen a los trabajadores, que denuncian que llevan yauna década sin mejorar su situación laboral y que esta situación podría prolongarse durante seis años más con el nuevo contrato. El convenio, además, está prorrogado in extremis desde el pasado 31 de diciembre y los trabajadores -aseguran sus representantes sindicales- corren serio peligro de perder dicho acuerdo y sus mejoras si no se alcanza un acuerdo antes de diciempre. "Hay muy poco tiempo y las negociaciones están paradas desde que se licitó el nuevo contrato. La empresa (Urbaser) se cierra en banda", asegura Juan Manuel Rocha Peláez, responsable de Organización de FSP UGT. 

La plantilla quiere que se pare la licitación "porque el pliego es malo para la plantilla". Así las cosas, y con un gobierno en minoría, el contundente posicionamiento de la plantilla podría inclinar definitivamente la balanza en la votación del próximo pleno. (DIARIO DE CÁDIZ).