Si preguntamos en San Fernando por un paso histórico, característico y señero, sin duda muchas respuestas señalarían a aquel que posee la hermandad de Jesús de la Columna para su imagen cristífera titular. Todos, cofrades y no cofrades, conocemos esas andas de madera oscura, lineas rectas y gran altura desde donde el Señor que tallara Vicente Tena Fuster procesiona cada Domingo de Ramos desde el lejano año de 1941 y al que sus cofrades se resisten a cambiar.

El autor de este característico paso fue Manuel Casana Gómez (1880-1952), ebanista y carpintero cordobés, afincado en el barrio sevillano de Nervión, desde donde se convirtió en una figura muy importante para las alicaídas cofradías andaluzas de la postguerra.

Efectivamente, tras los conflictivos años de la república y el final de la contienda civil muchos pasos fueron destruidos y su taller tuvo que reponer buen parte de ellos, siendo todos de una estética muy parecida y de características comunes: sobrios, de lineas rectas y de tonalidades oscuras,algunos con apliques de orfebrería de su colaborador Andrés Contreras. En Sevilla realizó los de la Borriquita, Gitanos, Vera-Cruz, Hiniesta y Jesús Despojado entre otros.

Para nuestra ciudad, su primera obra llegó en 1940 para la hermandad de Jesús Nazareno, posiblemente el primer paso de misterio de estética sevillana que llegaba a la Isla y por tanto el primero con las trabajaderas dispuestas de forma transversal y no longitudinal, lo que indudablemente tuvo que provocar una adaptación de la forma de carga que se realizaba en nuestra ciudad, mucho más cercana a la gaditana hasta ese momento. Este paso fue adquirido posteriormente por la hermandad del Prendimiento y en la actualidad pertenece a la hermandad del Cristo del Amor, de la vecina localidad de Chiclana. Señalar que durante mucho tiempo se identificó de forma errónea como el antiguo de la hermandad de Jesús Despojado de Sevilla (una andas de características semejantes aunque de mayor tamaño y que hoy en día se encuentra en Alicante, perteneciendo a la hermandad del Cristo del Mar).

Solo un año más tarde, en 1941, llegaría el mencionado paso de la hermandad de la Columna, único de este autor que aún sigue procesionando en nuestra Semana Santa, aunque con añadidos y reformas realizadas posteriormente en el taller de Manuel Guzmán Bejarano. Por último, en 1946 la hermandad de Medinaceli adquiría a la sevillana de los Gitanos el anterior paso del Señor de la Salud, con el que estuvo procesionando hasta hace pocos años.

Como curiosidad, señalar que Casana fue un activo y apasionado cofrade de la hermandad sevillana del Amor, siendo quien sufragó el conocido retablo cerámico que refleja al imponente crucificado de Juan de Mesa y que se encuentra situado en la plaza del Salvador esquina con Villegas.

Precisamente en el patio de su carpintería tenia una réplica exacta aunque de tamaño algo menor del mencionado azulejo.

Concluyendo este breve repaso por la obra de Manuel Casana podemos decir que en nuestra ciudad nos queda como única muestra de sus creaciones el paso mencionado de Jesús de la Columna, considerado ya por muchos isleños como una de las señas de identidad de nuestra Semana Santa. 

Y es que, ciertamente, se hace complicado imaginar al Señor de la Columna en un paso que no sea el que llegara a la Isla en los albores de la década de los 40 del pasado siglo.