En el eco de la memoria aún resonaban rotundos y dolorosos esos golpes de tambor de aquel 12 de mayo junto a la Iglesia de San José Artesano. De nuevo otro duro golpe para la familia de Lágrimas de Dolores. De nuevo los uniformes y más lágrimas que nunca.

La Iglesia de San Servando y San Germán reunía este mediodía a una gran cantidad de familiares, amigos y músicos de distintas formaciones, pero especialmente de la Agrupación Lágrimas de Dolores, que quisieron darle el último adiós a uno de los suyos, a quien marcaba el ritmo de sus marchas desde que José Rodríguez Cortejosa "Chiqui" dejara de batir sus baquetas.

Los músicos de Lágrimas -entre lágrimas- interpretaron "La Amargura" a la entrada del féretro en el templo del barrio de la Ardila, era como un Domingo de Ramos, pero con todo el júbilo transformado en dolor y tristeza. Se marchaba un cofrade amante del Señor de la Humildad y Paciencia, se marchaba un músico con una larga trayectoria en las formaciones musicales de La Isla y una de las sonrisas eternas de nuestra Semana Santa.

En su despedida, una vez finalizada la ceremonia religiosa, solo un sonido de tambor, aquel que volvió a recordar a ese 12 de mayo de 2014. De nuevo la marcha de un referente en una Agrupación Musical que llora la pérdida de uno de los suyos, como así lo hacen también los cofrades de La Isla. DEP. (ISLAPASIÓN).