La Romería del Cerro vive en los últimos años sus años de menos participación. Así lo anunciaban los propios vecinos de la Almadraba y Gallineras en las jornadas previas a la celebración de esta festividad.

Y es que la festividad de San Servando y San Germán cada año tiene una menor participación ciudadana algo que en este 2018 se ha acentuado con la lluvia en la jornada previa que dejó casi impracticable las inmediaciones de la ermita.

Pero aún con estos condicionantes negativos los vecinos han querido buscar la esencia -al menos en lo que a religioso tiene esta festividad se refiere- para intentar llegar a los años dorados del Cerro que contaba con una gran participación. Dicho sea de paso en esos años esta jornada era festivo local que pasó al 24 de septiembre.

Para ello los vecinos han querido comenzar con el traslado de los Copatronos desde la Iglesia del Buen Pastor hasta la emita del Cerro. En este acto que ha dado comienzo pasadas las diez y media de la mañana han prescindido del acompañamiento musical mediante banda de música como en los últimos años y han recuperado el coro tras la parihuela.

Igualmente en este traslado tampoco ha participado la Virgen del Carmen que se venera en una capilla del puerto de Gallineras -un añadido reciente también a esta festividad- para que los únicos protagonistas fueran los propios Copatronos.

En el traslado pocos fieles pero si la presencia de las  Salineras de la Feria del Carmen de 2018 que han acompañado -y portado la parihuela- durante todo el traslado así como han participado con lecturas y ofrendas en la eucaristía que se ha llevado a cabo poco después en la explanada anexa a la ermita.

Este año, como en los últimos, no se ha abierto al público la citada ermita del Cerro debido a su mal estado de conservación. (ISLAPASIÓN).

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