La Hermandad del Nazareno ha celebrado en la jornada que se cumplía el 250 aniversario fundacional de la corporación un Solemne Pontifical en la Plaza de la Iglesia que ha estado presidido por el Cardenal Carlos Amigo Vallejo.

Un Pontifical que ha dado comienzo minutos después de las ocho de la tarde tras la entrada en el primer templo de la ciudad del Cardenal tras el saludo a las autoridades ante la atenta mirada de toda una Plaza de la Iglesia abarrotada de fieles que han querido acompañar a los Titulares de esta corporación en esta histórica jornada.

Entre los asistentes representantes religiosos -con el arcipreste de San Fernando al frente de una buena representación del clero local-, de las hermandades y cofradías, de asociaciones y entidades y de la corporación municipal con el primer teniente de alcaldía, Francisco Romero, al frente tras la asombrosa incomparecencia de la alcaldesa de la ciudad, Patricia Cavada.

Pero la atención de las miradas estaba en otro lado. En el Regidor Perpetuo, aquel que no necesita de votos para revalidad cada cierto tiempo su potestad sobre los isleños, y en la Virgen de los Dolores que lo acompañaba en una representación del encuentro con la Virgen en la calle de la Amargura con la mirada, tras ellos, de San Juan Evangelista palma en mano y María Magdalena. Toda una puesta en escena a la que se le sumó un entarimado y los elementos litúrgicos necesarios para que la Plaza de la Iglesia fuera un gran altar con un fondo privilegiado mezcla del paso con esta representación y la fachada de la Iglesia Mayor.

Una celebración eucarística que comenzó una vez todos los elementos estuvieron dispuestos y que se desarrolló con el acompañamiento musical del Coro San Juan de la Cruz.

En su homilía el Cardenal Amigo quiso recordar las ocasiones en las que había estado en San Fernando así como ligó su intervención con la importancia de dar sentido a una hermandad y a la vida de los que la componen exponiendo distintas facetas del día a día.

Durante la celebración se bendijeron dos elementos que pasan a formar parte del patrimonio material de la hermandad: una nueva bandera corporativa -bacalao- bordada por el taller Virgen del Carmen de nuestra ciudad y una cruz de carey salida del taller del sevillano Bernet.

Con la marcha "Jesús Nazareno" en su versión cantada finalizaba una celebración minutos antes de las diez de la noche con la vuelta al mármol de la Iglesia Mayor del paso del Cristo del Amor -que lo fuera de la Hermandad del Nazareno el pasado siglo- y que es un punto y seguido para esa "guinda del pastel" como se le ha denominado y que será en la jornada de mañana la procesión extraordinaria con Nuestro Padre Jesús Nazareno por las calles de la ciudad. (ISLAPASIÓN).

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