Más de un año de espera. De bailes de fechas, de cambios, de cuadrar itinerarios y horarios, de elegir hermandades y preparar toda una ciudad para un acontecimiento cofrade de gran magnitud. Todo eso pasó y nos dejó una jornada histórica -que no por repetido este término deja de tener valía-.

Una gran ola cofrade invadió ayer la ciudad de Cádiz con motivo de la celebración del Vía Crucis Jubilar Diocesano que conmemoró el 750 aniversario del traslado de la sede de la Diócesis de Cádiz y Ceuta desde Medina Sidonia a la capital. 

Y es que lo vivido ayer tardará mucho tiempo en olvidarse. Una jornada que comenzaba temprano con las visitas a los distintos templos en los que los dieciséis pasos aguardaban a ir formando un cortejo completo, coqueto y con variantes y contrastes en todos los sentidos.

La pausa a la hora del almuerzo en la que los hosteleros gaditanos pudieron comprobar la importancia de un acto de esta índole y que continuó poco después de las cinco de la tarde con la salida de la primera de las hermandades -la del Prendimiento- desde la Iglesia del Carmen para iniciar el rosario de traslados hasta la confluencia de la calle Nueva con Cristóbal Colón donde empezaba el recorrido oficial.

Los traslados de ida

Desde el Carmen a Santo Domingo pasando por Santa Cruz, San Francisco, San Agustín y el resto de templos que albergaban los pasos que participaron en el Vía-Crucis. Desde las cinco y media de la tarde comenzaban estos dejando retazos de lo que sería una gran jornada cofrade.

Se comenzaban a intuir los acompañamientos musicales que iban marcando la distintas sendas por el centro de Cádiz a cada una de las hermandades.

Las de San Fernando, Afligidos y Huerto, salían pasadas las siete de la tarde desde Santa Cruz eligiendo caminos distintos para llegar hasta el recorrido oficial.

La Hermandad del Huerto por el Campo del Sur, pasando por delante de la Catedral y por Cobos hasta Cristóbal Colón. Un recorrido preciso, con una agrupación musical como la de la Fuensanta de Morón sonando por momentos mejor y con un andar decidido por parte de la cuadrilla de la JCC.

Por su parte el misterio de Afligidos en un precioso recorrido por el barrio del Pópulo llegó hasta Santo Domingo para honrar a la Patrona, la Virgen del Rosario, y visitar a los dominicos con quienes tienen carta de hermandad. Imágenes estéticamente perfectas de este paso de misterio en todo su esplendor con los rayos de la tarde sobre el dorado canasto y los bordados como geniales contrastes en lo cromático. 

El recorrido oficial

La organización del Vía Crucis Jubilar correspondió a la Diócesis y, al igual que ocurre en Semana Santa, se colocaron sillas alrededor del recorrido oficial que tenía como punto de partida la calle Nueva y finalizaba en la plaza de Candelaria. Fue en ese tramo del recorrido donde se congregó un mayor número de personas, aunque las imágenes estuvieron acompañadas en todo momento. 

Con algunos minutos de adelanto sobre el horario previsto, El Huerto de San Fernando hizo su entrada en la plaza de la Catedral al filo de las nueva y media, seguido del Prendimiento de Cádiz y del Cautivo de Algeciras. Mientras que estas imágenes enfilaban hacia la Catedral, el Gran Poder de La Línea salía de Santa Cruz y se cruzaba con Columna camino de la avenida 4 de diciembre.

El obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, presidía la tribuna de autoridades desde la que el director espiritual de cada hermandad se encargó de leer el pasaje evangélico al que hace referencia cada una de las imágenes. Precisamente por ser la primera en abrir el Vía Crucis, El Huerto fue la única de las imágenes cuyo cortejo abrió su cruz de guía.

El único punto negativo a la jornada llegó con respecto a los horarios. Se fueron acumulando retrasos y el Resucitado pasó por Catedral con algo más de una hora sobre el tiempo estimado. El paso por Compañía y Santiago hizo que algunas maniobras fueran lentas, se tuviera que parar algo el ritmo y eso conllevó estos retrasos. 

Traslados de vuelta

Una vez llegados a la Plaza de Candelaria -salvo el paso de misterio de Afligidos que subió por Arquitecto Acero tras el paso por la Plaza de la Catedral por sus dimensiones, cada paso fue buscando su recorrido de vuelta dejando de nuevo imágenes bellísimas y momentos de plenitud cofrade.

El Gran Poder de La Línea con la banda de Presentación al Pueblo de Dos Hermanas o el misterio de Columna con la banda de cornetas Rosario de Cádiz fueron las más buscadas aunque es cierto que todos los pasos estuvieron acompañados en mayor o menor medida.

De los pasos isleños la vuelta de la Hermandad del Huerto un derroche de sentimiento hortelano. Sus hermanos, los que iba en el cortejo y los que acompañaron al Señor todo el camino desde la acera, el público de Cádiz y las marchas de la Fuensanta dejaron instantes para el recuerdo de toda una vida. Ver la subida de la cuesta que lleva hasta Santa Cruz puede dejar en nada lo que podamos escribir aquí. (ISLAPASIÓN).

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