Día de fiesta ayer en la feligresía de Nuestra Señora de la Oliva. Meses llevaban preparando este día los feligreses de esta zona del extrarradio de la ciudad. Y no era para menos. Una jornada histórica que se vivió intensamente desde la tarde hasta la madrugada junto a Jesús Nazareno.

A las siete de la tarde se oficiaba por parte del párroco de la Oliva, el Rvdo. P. David Gutiérrez, una eucaristía tras la cual la Virgen de la Esperanza de esta parroquia salía acompañada del rezo del Santo Rosario en dirección hacia la residencia de mayores Vitalia donde esperaría a Jesús Nazareno.

Media hora más tarde -a las siete y media- se oficiaba también una celebración religiosa en la Parroquia del Buen Pastor tras la cual se llevó a cabo la dificultosa maniobra para que Jesús Nazareno saliera de nuevo en una jornada, la decimocuarta, entre esta parroquia y la de Nuestra Señora de la Oliva.

Muchos fieles durante todo el camino que acompañaron a Jesús Nazareno por algunas zonas en las que nunca ha pasado una cofradía. El primero de los puntos destacados el paso por el Centro de Recuperación de personas con discapacidad física (CRMF) del Imserso en las que algunos usuarios salieron a la puerta y la parihuela de Jesús Nazareno se acercó a ellos. Tras los pertinentes rezos uno de estos usuarios levantó la parihuela de Jesús Nazareno que siguió su camino hacia el encuentro en la residencia de Vitalia.

Allí, en Vitalia, esperaban los mayores del centro y la Virgen de la Esperanza de la Oliva. Ambas parihuelas se encontraron mientras el coro de Manoli de los Santos entonaba una letra dedicada al 250 aniversario de la Hermandad del Nazareno. Ya juntos, la Virgen de la Esperanza y Jesús Nazareno, se formó un único cortejo que se encaminó hacia la Parroquia de la Oliva.

Pasaban los minutos y cada vez eran más los fieles que llegaron a contarse por centenares al paso por la calle Jesús Nazareno exornada para tal ocasión y en la que versos y petaladas recibieron al Regidor Perpetuo junto a la Virgen de la Esperanza cuando comenzaba a caer la noche.

Pero no sería el último punto con gran cantidad de fieles ni el último en la que la feligresía de la Oliva tenía preparado un momento especial, otros instantes históricos. A la llegada a la plazuela de la Oliva, anexa a la parroquia, la Virgen de la Esperanza quedó junto a la puerta a la espera de la llegada de Jesús Nazareno en una estancia exornada para la ocasión con olivo en el suelo y banderas y gallardetes en la fachada del templo.

En este momento se descubrió y bendijo un azulejo en la fachada de la parroquia, un azulejo de la década de los cincuenta del pasado siglo, y que viene a perpetuar la visita de Jesús Nazareno a esta parroquia. Tras esto Jesús Nazareno entraba de nuevo en la parroquia tras una maniobra dificultosa que se hizo a puerta cerrada. Una vez realizada se volvieron a abrir las puertas del templo para que los fieles acompañaran en el traslado hasta un lateral del altar mayor a Jesús Nazareno mientras a piano sonaba la marcha "Jesús Nazareno".

Momentos más íntimos que los multitudinarios vividos tan solo minutos antes y que fueron el final de una jornada histórica en el barrio de la Oliva en el día que Jesús Nazareno visitó esta feligresía. Otro día más, otros momentos vividos, otras estampas para la historia. Jesús Nazareno y su peregrinación por el 250 aniversario. (ISLAPASIÓN).

Galerías: