Las glorias comienzan a vivir un epílogo, antes del inicio del verano aunque en el mes próximo volverán a retomarse las procesiones. En este segundo domingo del mes de junio, una de las procesiones clásicas, la del Sagrado Corazón de Jesús de Nervión. 

Un barrio volcado con una de sus devociones más arraigadas, la primera en llegar a Nervión, y que en esta ocasión, hasta el tiempo acompañó, lo que produjo un aumento considerable de público, aún más del que suele tener cada año.

Abría la juvenil de la Centuria, Tejera tras el paso. El Sagrado Corazón salía por primera vez, tras la restauración acometida por Pedro Manzano. La hermandad además, continúa con el proceso de rehabilitar su paso.

Antes de recorrer las calles más arraigadas al barrio, la tradicional visita al Hospital de San Juan de Dios, uno de los momentos más importantes de esta salida. Allí, Tejera interpretaba la marcha «Esperanza de Vida», de Manuel Marvizón, presente en aquel momento.

En ese instante, cuando el paso posaba los zancos en el suelo, la imagen era ofrecida a los enfermos del Hospital, para posteriormente sorprender a una persona. Se trataba de Carmen Gutiérrez, un músico de la banda de la Algaba que gracias a la labor del doctor Pérez Bernal,puede estar entre nosotros al haber podido recibir un trasplante de hígado.

El Sagrado Corazón y la Sed hizo entrega de un recuerdo a Carmen, además de José Manuel Tristán, que le regaló el escudo de oro de la ciudad de Sevilla, «por cosas como éstas, merece la pena todo esto». Eran las palabras de emoción del director de la banda del Maestro Tejera, que tras su hija, María del Mar Tristán, ya puede decir que una segunda mujer ha estado entre las filas de la banda, por una tarde, ya que la invitó a participar en la procesión con su instrumento, ataviada con su uniforme de la banda municipal de la Algaba.

Posteriormente, la procesión continuó por su barrio, con un reguero de personas tras el Señor de Antonio Illanes. Las casas engalanadas con pequeños altares o fotografías del Cristo, en señal de bendición cada hogar que visita, sobre todo, a los enfermos. A las once y media efectuaba su entrada en la parroquia de la Concepción. Ahora, en estos días, el Sagrado Corazón llamará a sus fieles para acudir a los cultos que tendrán lugar en estas dos próximas semanas. Aunque quedan la procesión de San Antonio de Padua, tanto en el Buen Fin como en Torreblanca, esta salida pone el final de un nuevo que dará paso a uno nuevo, tal y como sabe la ciudad marcar en cada instante del año.

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