Cortar palmas, el amarre de la tarde del Sábado de Pasión, los nervios, los niños, las carreras por el patio, y un sinfín de elementos que cada año se repiten cuando quedan menos de 24 horas para el comienzo de un nuevo Domingo de Ramos.

Es la Borriquita, algo más que la cofradía de los niños. En la pequeña capilla los floristas ultiman los pasos, nadie puede pasar de los límites marcados por la puerta que dista a la capillas del resto del centro.

Ha sido un año complicado, tras el cincuentenario, y la cofradía quiere salir de la mejor manera posible demostrando que salir adelante es posible y en ello están trabajando.

Muchas sorpresas se esperan para la tarde del Domingo de Ramos en la que, cuando se abran las puertas de la capilla La Isla se abrirá a una nueva Semana Santa. (ISLAPASIÓN).

Galerías: