El Centro de Congresos "Cortes de la Real Isla de León" acogió en la tarde de ayer la conferencia que ponía fin a unos días en los que se ha podido contemplar la capa de la Virgen del Carmen tras su restauración.

La conferencia bajo el título "La capa de la Virgen del Carmen: estudio, recuperación y puesta en valor" a cargo de Pablo Pérez y Pablo Portillo de la sevillana empresa de restauración de textiles Cyrta fue todo un análisis pormenorizado de esta pieza en su evolución histórica así como una disertación clarificadora del proceso que se ha llevado a cabo desde 2013 hasta hace tan solo unas semanas para que la pieza volviera a retomar las características de origen.

Una pieza que se hace entre 1889 y 1891 y que para su ejecución toman parte un total de 40 señoritas en unos trabajos dirigidos por Leonor Almeida y Benítez. Estos datos se han podido saber ya que apareció en un documento dentro de la capa con los nombres y donde se decía el coste del trabajo que en este caso había ascendido a un total de 5.500 pesetas.

Esta capa, antes de esta restauración, había sido intervenida en tres ocasiones: En 1950 en el taller de Santa Isabel de Sevilla donde se pasó a un nuevo tisú de plata y se ampliaron las dimensiones de la capa añadiendo bordados; una segunda intervención en 1957 por las Carmelitas de Jerez de la que no se tiene constancia de lo que se hizo y la tercera de 1987 a cargo del isleño Manuel Fraga donde se pasan los bordados a otro soporte. 

En este último caso el diseño ornamental se quedó muy descontextualizado ya que no se respetó el diseño con el que se concibió en 1891 así como hubo piezas que no se volvieron a recolocar en la capa. Después de esta intervención la capa quedó bastante desvirtuada.

El trabajo de Juan Guerrero y Dolores González ha sido pasarlo a un nuevo tejido basándose en fotografías donde se veía la capa en su estado original y que ha permitido recomponer el diseño que se había desvirtuado.

En el trabajo han ido apareciendo partes del tisú original así como de la flequería de la capa todo eso ha permitido que el tisú utilizado en esta ocasión sea lo más parecido al original tanto material como visualmente. 

Se ha podido hacer una copia de esos flecos y también una cenefa perimetral que después de la intervención de 1987 también se perdió y que por fotografías y piezas similares se ha logrado recomponer al menos morfológicamente.

Ha sido un trabajo importante ya que aunque ha sido realizado por parte de un taller de bordado ha estado avalado por una serie de estudios paralelos en cuanto a materiales, técnica y estilos que han aportado mucha información y muy importante para que el trabajo se hiciera de la forma más rigurosa posible no existiendo criterios personales a la hora de tomar las decisiones.

Esta recuperación ha sido posible gracias a que además de pasarse los bordados se han realizado una serie de estudios que han ido aportando información que junto con las fotografías que se tenían han hecho posible que 127 años después vuelva a lucir prácticamente como lo hizo en su origen.

Todo explicado al detalle y con una gran profesionalidad a cargo de Pablo Pérez y Pablo Portillo que hicieron posible que los asistentes conocieran mucho más de esta pieza a la que el Hermano Mayor del Carmen valoró como "una auténtica joya". (ISLAPASIÓN).

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