Los peregrinos de la Hermandad del Rocío de San Fernando volvieron ayer tras diez intensos días junto al marrón Simpecado de La Isla con motivo de la Romería de la Virgen del Rocío.

Pasadas las siete y media de la tarde llegaba la expedición hasta la explanada de la Magdalena donde se armaba el cortejo que fue andando hacia el templo del barrio de la Bazán en el que además de los peregrinos también se encontraban representaciones de la Hermandad del Gran Poder y algunos rocieros que quisieron acompañar a los peregrinos en su última etapa de camino.

En la puerta del templo de la Sagrada Familia esperaba el párroco de la Sagrada Familia, el Rvdo. P. José Manuel Carrascosa, para recibirlos. 

Tras ser bajado de la blanca carreta el Simpecado se cantó y rezó así como se ofrecieron vivas a la Santísima Virgen tras las alocuciones del párroco y de la Hermana Mayor, Ana Ortiz Benítez.

El último momento de esta jornada sirvió para trasladar el Simpecado hasta su altar de diario en el que fue entronizado dándose los últimos vivas así como la última sevillana en esta inmejorable romería en la que la Hermandad del Rocío de San Fernando ha vuelto a superar las expectativas marcadas y poco a poco va sumando, año tras año, devoción en forma de romeros y asiduos a cada uno de sus actos. (ISLAPASIÓN).


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