A las ocho y cuarto de la mañana de ayer, domingo 20 de mayo, el cortejo que acompañaba a la Virgen de la Soledad se ponía en las calles de la feligresía del primer templo de la ciudad para dar comienzo al último de los rosarios de la aurora que se celebrarán desde la Iglesia Mayor Parroquial.

Un cortejo que se abría con la cruz parroquial y al que seguían varias decenas de fieles que antecedían a la bandera corporativa de la cofradía del Viernes Santo a la que acompañaban miembros de la Junta de Gobierno y del Grupo Joven.

La parihuela con la Santísima Virgen -portada por un grupo de cargadores de la JCC- se introducía por el callejón que lleva el nombre de esta dolorosa tras salir de la Iglesia Mayor.

El cortejo recorrió algunas calles de la feligresía para llegar de nuevo al primer templo de la ciudad a las nueve de la mañana previo a la celebración de la eucaristía. (ISLAPASIÓN).


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