Lo que hace cuatro años comenzara como una simple procesión de unos niños de barrio se ha convertido cuatro año después en una Cruz de Mayo con un paso de dimensiones parecidas a los de una hermandad cualquiera. Con cuadrilla de cargadores, banda tras el paso y un reducido cortejo.

Esto es lo que ha surgido después de cuatro años de un movimiento que se agrupa sobre una asociación -la Cultural Cofrade "17 de mayo" en recuerdo al día de esa primera salida- que además de esta salida organiza mesas redondas sobre cargas y que presenta su propio cartel anunciador. Una asociación desligada de cualquier movimiento religioso pero sin negarse tampoco a una relación en futuro.

Un movimiento de niños y no tan niños. De jóvenes de un barrio que en muchos casos ya hacen sus pinitos en algunas de las cuadrillas de cargadores de la ciudad y que a mitad de mayo sacan a las calles de la barriada este paso.

El paso salió de la calle Galeón para recorrer buena parte de esta barriada acompañados de los sones de la Agrupación Musical de la ACM San José Artesano que contó con un buen número de músicos de otras formaciones que quisieron ayudar a esta banda que da sus primeros pasos.

Algunos cofrades así como muchos curiosos o vecinos que se encontraban el cortejo acompañaron a este paso desde las seis de la tarde que comenzaba su camino hasta pasadas las once y media de la noche con su recogida.

El cortejo tuvo que modificar en parte su recorrido por la calle Candray por el obstáculo de un coche de cara a la salida hacia la calle Santo Entierro momento tras el que también sufrió un pequeño percance al chocar la cruz con un semáforo de esta calle.

La defensa de la carga tradicional isleña marca en gran medida a este movimiento cofrade que cada año a mediados de mayo, y van por su cuarto año, sacan esta Cruz de Mayo por las calles de la barriada creando, año tras año, una mayor expectación. (ISLAPASIÓN). 

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