La localidad jandeña de Alcalá de los Gazules vivió el pasado sábado uno de esos momentos emocionantes que no se repiten todos los días... ni siquiera todos los años. Y es que tuvo lugar el traslado de la Virgen de los Santos desde su santuario hasta la localidad alcalaína, un recorrido que la Patrona de Alcalá realiza cada cuatro años. 

Cientos de fieles acompañaron así durante toda la jornada a una de las imágenes más veneradas de toda la provincia de Cádiz. El recorrido se prolongó durante toda la jornada y tuvo uno de sus momentos más emocionantes cuando el paso de la Virgen tuvo que cruzar a hombros de los peregrinos por el río Barbate.

La jornada comenzaba a partir de las nueve y media de la mañana con la salida desde el Santuario de la imagen en procesión acompañada de fieles y devotos hasta el municipio de Alcalá de los Gazules, recorriendo los más de cinco kilómetros a hombros de sus fieles. 

A la salida se celebrará una misa dedicada al peregrino. Después se llevó a cabo la primera levantá del paso, que estuvo a cargo de la Corporación Municipal haciendo uso de un privilegio que tiene ya varios siglos de antigüedad y sobre las dos de la tarde se realiza la parada en el cortijo Barbate para almorzar. 

A partir de las cinco de la tarde se produce, cada cuatro años, un momento que tiene siglos de tradición, y es el paso del río Barbate con la Virgen por en medio del agua.

A las seis y media de la tarde, y ya en el casco urbano alcalaíno, se produce otro momento importante como es el encuentro con Nuestro Padre Jesús Nazareno. 

A continuación, el regidor municipal, Javier Pizarro, le impuso a la Virgen el bastón de mando de alcaldesa perpetua del municipio, cargo que ostentará hasta el domingo 10 de junio que regresa de nuevo al santuario. (ISLAPASIÓN).

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