Un nuevo 1 de mayo llegó a La Isla. Y con esta jornada una nueva salida procesional de la Hermandad de San José, Patrón de la ciudad, que recorrió las calles de San Fernando en procesión de alabanzas.

Una salida procesional marcada principalmente por las nubes negras que desde las seis de la tarde aparecieron en el cielo isleño y que descargaron minutos después de las siete de la tarde en el centro de la ciudad.

Y junto a la lluvia tres factores principales determinaron ayer una procesión con el menor arropo de público que se recuerda: la baja temperatura con respecto a otros años en la primera parte de la procesión, la celebración del partido entre el Real Madrid y el Bayern de Múnich de Champions League y ser el día 2 de mayo en esta ocasión una jornada laborable.

Hora y media de indecisión

Minutos después de las siete de la tarde se abrían las puertas de la Iglesia Mayor por parte del Pregonero de las Glorias, José Luis Cordero Baro, para que el cortejo –breve pero completo de representaciones- de San José discurriera por la primera parte de su recorrido.

En el momento de abrirse las puertas y comenzar a discurrir la cruz alzada –finalizada en su ejecución- caía sobre el centro de la ciudad una lluvia muy débil pero continua que asombraba a los presentes viendo como el cortejo salía en su ritmo habitual.

Dentro del templo tres levantás con dedicatorias especiales mientras el cortejo enfilaba la calle Real. La primera –con el paso en la nave central- dedicada al Colegio de Graduados Sociales de Cádiz por el reciente nombramiento de San José como Colegiado de Honor, Medalla del Colegio y Bastón de Mando de esta institución. La levantá estuvo a cargo de Ángel Luis Serrano Casal, vicepresidente de honor de esta institución.

Aún en el interior del templo estaban previstas dos levantás más dedicadas antes de que el Santo Patrón cruzara el dintel del primer templo de la ciudad. Dedicadas a la Hermandad de Columna y a la Hermandad del Nazareno en sus respectivos altares con motivo de la celebración del 125 y 250 aniversario fundacional respectivamente.

Pero entre la primera –en el altar de Columna- y la segunda –en el altar de Nazareno- todo cambió. La lluvia débil se tornó algo más persistente y algunas de las hermandades que conformaban el cortejo regresaron hasta el templo. En cuestión de segundos el resto del cortejo volvía sobre sus pasos a la Iglesia Mayor creando un momento de incertidumbre entre quienes conformaban el cortejo, las personas que aguardaban en la plaza de la Iglesia la salida y los hermanos de San José.

Se hizo la levantá frente al altar de Jesús Nazareno y tras la misma el paso giró para colocarse allí a la espera de una decisión puesto que la hermandad no cerró las puertas de la Iglesia Mayor.

En el interior del templo la Junta de Gobierno ocupó la sacristía mientras que las representaciones formaron el cortejo esperando una decisión que no llegaba. Pasados unos minutos se les indició por parte de la fiscalía de la hermandad que podían sentarse en los bancos y de esta manera esperar la determinación de los miembros de la Junta de Gobierno.

Pasaban los minutos y crecía la incertidumbre. Algunos miembros de la Junta de Gobierno se asomaban al exterior de la Iglesia mientras que se realizaban llamadas para conocer los distintos partes meteorológicos.

Cercanos a las ocho de la tarde –una hora después de la marcada para la salida del cortejo- se anunciaba por parte del Hermano Mayor, Alejandro Leiva Rosa, que los partes que se barajaban marcaban hasta las ocho y cuarto de la tarde alguna probabilidad de lluvia por lo que esperarían a esa hora para “notificar la resolución definitiva” así como anunciaron a las representaciones que las que quisieran ausentarse podrían hacerlo.

A las ocho y veinte de la tarde volvía a comparecer el Hermano Mayor de San José anunciando que la hermandad saldría a la calle y que lo haría transitando por Real directamente hasta la calle San José eliminando el recorrido por General Valdés y el paso por la capilla del colegio de La Salle.

Se ponía fin a una hora y media de incertidumbres. A unos momentos en el que se decidía por tanto sacar el cortejo por segunda vez a la calle.

El camino hasta San José

Recompuesto el cortejo –por tercera vez- en el interior de la Iglesia Mayor volvió a salir a la calle con un ritmo presuroso ya que se quería recortar todo el tiempo perdido entre decisiones.

Salía San José y la Banda de las Nieves de Olivares apuntaba los primeros compases. Una formación musical que en la jornada de ayer estuvo a un nivel muy inferior a lo que acostumbra en otras actuaciones, principalmente en Semana Santa, así como un número bastante reducido de componentes.

Lo que sí estuvo a la altura fue un escogido repertorio muy acorde al carácter de la hermandad en el que se incluyeron marchas propias en esta primera parte del recorrido con otras clásicas o con dedicatorias a hermandades como ‘Cristo de la Presentación’ en conmemoración de los aniversarios de las hermandades de Huerto y Ecce-Homo que fueron invitadas a dar respectivas levantás en la calle Real.

Este camino hasta llegar a la calle San José tuvo una nueva levantá dedicada, en este caso a la Hermandad de Cristo Rey, que cada año espera en la puerta de su capilla el paso del Patrón aunque en esta ocasión por el recorte de itinerario no se pasara por allí la hermandad quiso tener este gesto con la cofradía del Domingo de Ramos.

Ya en la calle y plaza de San José –el lugar con mayor número de cofrades viendo el paso de la cofradía- sonaron marchas como ‘Reina de Triana’ que sirvió para que una lluvia de pétalos cayera sobre el paso de San José que se encaminaba hacia la plaza que lleva su propio nombre.

Plaza que este año no tuvo la presencia de los ancianos de la residencia de San José ya que por las inclemencias meteorológicas se decidió que no esperaran el paso de la cofradía en este punto. Lo que si se llevó a cabo fue la estación menor ante el Santísimo –expresamente trasladado para la ocasión- en el interior de la capilla de los Desamparados.

Sin el giro a los ancianos y con el paso frente por frente a la capilla las representaciones abandonaron el cortejo –salvo la de algunas hermandades de la parroquia- y ya con un ritmo más cadenciono el cortejo comenzaba el regreso a la Iglesia Mayor.

De vuelta a su templo... pasando por Jorge Juan

Y es que tras el paso por la calle Dolores se vivieron las estampas de un menor número de fieles rodeando al paso de San José. Calles vacías en las que el reducido cortejo –ya con la ausencia de las representaciones- caminaba al son de las distintas marchas mientras se comentaba, en el acolitado del paso, el resultado provisional del partido que se disputaba en esos momentos.

Momentos más emotivos los vividos al paso por la calle San Cristóbal y una nueva lluvia de pétalos a los sones de la marcha ‘Virgen de la Victoria’ de Francisco Barril.

Oscuridad en el regreso por las calles San Francisco de Asís y San Pedro iluminadas por los nuevo candelabros de guardabrisas de genial ejecución y diseño que estrenaba el paso del Patrón de San Fernando y que poco a poco va completando este altar itinerante.

Ya en la calle San Pedro Apóstol los cofrades que acompañaban al Patrón se apostaban a ambos lados de la calle Jorge Juan para verlo pasar a los sones de ‘Mi Amargura’ y ‘A ti Manué’ tras unas sentidas palabras del cofrade Santiago Muñoz en forma de versos y el recuerdo –girando el paso hacia su casa- a Antonio Rivilla, hermano de esta corporación que falleció hace tan solo unos días.

En el regreso hasta la Iglesia Mayor sonó ‘Soleá dame la mano’ en el callejón Capataz Nicolás Carrillo o ‘Pasan los campanilleros’ en la calle San Vicente entre otras composiciones que marcaban el transitar del Santo Patrón sobre los hombros de la cuadrilla de hermanos cargadores a las órdenes de Juan Carlos Peña.

A la Plaza de la Iglesia se llegaba pasadas las doce de la noche –más de media hora de retraso sobre el horario previsto- que contaba como en la mayor parte del recorrido con muy pocos cofrades esperando al paso de la hermandad.

Con ‘Santo Patrón isleño’, ‘Himno a San José’ y el Himno Nacional entraba en el templo el Patrón de los isleños para dar por finalizada una jornada de 1 de mayo distinta al resto con la incertidumbre creada por la lluvia en la salida y los factores externos que redujeron bastante la presencia de cofrades al paso de San José. (ISLAPASIÓN).


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