Día de sentimientos encontrados en la Hermandad del Gran Poder. Desde la alegría y el júbilo de una nueva salida procesional pasando por el dolor amargo del recuerdo a quienes no pudieron disfrutar de la misma. 

La tarde parecía memorable en cuanto a lo climatológico y con un público entregado como se podía ver en la plaza anexa a la Sagrada Familia. Los pasos dentro del templo preparados para una magnífica jornada.

Las puertas se abrieron minutos antes de las cinco de la tarde a cargo de Nerea León quien este año presentó el cartel anunciador de esta salida procesional que comenzaba. Y el cortejo salía con la velocidad acostumbrada tal que minutos después ya el paso de Jesús del Gran Poder se había levantado en el interior del templo. Tanto esta primera levantá como la segunda que ponía ya en la calle al Señor de la Bazán eran por un cargador de la hermandad fallecido, la primera, y muy especialmente la segunda por parte de los hijos del que fuera hasta hace unos meses capataz de Jesús del Gran Poder, Paco "El Pureta". Muchas lágrimas en esta levantá que dieron sus hijos.

Salía el Señor del Gran Poder y las marchas de la Agrupación Musical Polillas se sucedían. Gran nivel el que ayer pudimos comprobar de estos músicos gaditanos que se estrenaban tras el nazareno de la Bazán.

Y siguiendo con la marcha acostumrbada en pocos minutos el palio de la Virgen del Amor se había levantado en el templo. La primera levantá a cargo del nuevo director espiritual de la cofradía, el Rvdo. P. José Manuel Carrascosa, y la segunda por el Hermano Mayor de Medinaceli, Eduardo Coto, por la acción "Lágrimas de vida". En su levantá Coto no quiso olvidarse del fallecimiento la misma mañana de Antonio Zaldivar, cargador de la JCC.

El palio asomaba ya por los primeros metros de su recorrido y la Banda de Música del Nazareno apuntaba la primera marcha. Buena conexión también entre cuadrilla y banda en este caso. 

Y desde la Bazán hasta el centro no sin antes algunos obstáculos en cuestión de cables que hizo que la marcha del cortejo se parara por algunos minutos. Pero Gran Poder cumplió horarios para que el Miércoles Santo cuadrara. Y así lo hizo dejando libre la confluencia entre Rosario y Murillo y caminando hacia Ancha para que pudiera pasar Servitas. 

La calle Ancha como cada año un hervidero de fieles como también lo fue la Plaza Sánchez de la Campa en la que la hermnadad estuvo más tiempo del deseado que luego pagó en su vuelta a la Sagrada Familia. Y es que aunque la hermandad tenía previsto unos horarios para llegar a su templo estos no se cumplieron aunque mejoró sustancialmente lo que iban marcando en años anteriores.

Desde la Plaza Sánchez de la Campa -con coros y marchas- hasta el templo en trepás contundentes, escuchando marchas pero andando a buen ritmo. Estos excesos se pagaron en la recogida en la que no se estuvo el tiempo acostumbrado y con una marcha se hizo el encuentro de ambos pasos y la Virgen del Amor ya encaraba la puerta para entrar con el himno. Otra marcha más y el himno y Jesús del Gran Poder se posaba en el mármol del templo dando por finalizado el Miércoles Santo en La Isla.

Destacar que al paso por el monumento al cargador de la calle Rosario ambos pasos giraron en señal de homenaje a Antonio Zaldivar. Día de luto y homenajes de una hermandad arropada por su barrio desde que sale hasta que se recoge. Es Miércoles Santo de Gran Poder y Amor. 

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